Sánchez, Casado, Iglesias y Rivera dan este viernes el último empujón a una campaña extraña. No solo por que en medio estuviera la Semana Santa, que, en la práctica, la redujo a esta última semana. PSOE, PP, Podemos y Cs pedirán el voto por última vez tras disputarse una elevada bolsa de indecisos. Ahora compiten todos entre ellos, pero también contra Vox, una de las grandes incógnitas. Estos son algunos de los ingredientes de la campaña más atípica:

Indecisos, un tercio de  los votantes

La última encuesta de Metroscopia para 20minutos, publicada el lunes, arrojaba un 30% de personas que aún no sabían a quién iban a votar. Los candidatos se lanzaron a buscar su voto en una campaña incierta. Aunque las encuestas dan vencedor al PSOE, las horquillas de escaños son tan amplias que caben gobiernos de un signo y del contrario.

Votante joven, generación z

Los nacidos en 2000 y 2001 irán por primera vez a las urnas. Además de las mujeres, el PSOE ha puesto el foco en los jóvenes, un colectivo que en las anteriores elecciones generales se decantó en gran parte por Podemos. También Vox y Cs confían en recoger un porcentaje importante de voto juvenil.

Vox, el 5.º partido

Uno de los grandes misterios es el número de escaños que conseguirá Vox y si sumará con PP y Cs para repetir el pacto andaluz.

Al partido de Abascal se le atribuye el voto oculto y ha llenado pabellones con los que PP o PSOE no se han atrevido. Los socialistas no han parado de alertar de que PP y Cs pactarán con la "ultraderecha". Casado y Rivera han basculado entre restar gravedad a un pacto como el de Andalucía y distanciarse de Abascal, pero también entre ellos.

Fichajes

No ha sido una campaña con grandes eslóganes o frases para la historia. El factor sorpresa por parte del PP y Cs se ha centrado más en los fichajes. Los populares optaron por caras conocidas del periodismo, la televisión o el toreo; mientras que la estrategia de Cs ha pasado por repescar políticos a derecha e izquierda. El último, el más sonado, el del expresidente madrileño Ángel Garrido, que en el último minuto abandonó la lista del PP para las europeas y pasó a engrosar la de Cs a la Asamblea de Madrid.

Pactos

Ante esa certeza y previsiblemente con cinco grandes partidos en el Congreso, los pactos poselectorales han sido otro argumento que los candidatos se han tirado a la cabeza esta campaña.

El PP ofreció listas conjuntas a Cs, que las rechazó, aunque luego la formación naranja tendió la mano al PP para una coalición de Gobierno presidida por el candidato del partido que quede por delante. Para ello, sería necesario el apoyo de Vox.

Por su parte, Sánchez quiere gobernar en solitario, pero Podemos pide ahora entrar en el Gobierno para apoyar una eventual investidura. Mientras, tanto PSOE como Cs niegan un posible pacto entre ambos.

Crisis y medidas sociales

Cuando no ha alertado de la llegada de la ultraderecha, Sánchez ha mostrado las medidas sociales de sus 10 meses de Gobierno como garantía de sus planes para la próxima legislatura. Podemos le ha recordado que sin ellos las medidas habrían sido menos y no habrían llegado tan lejos.

Mientras, el PP ha optado por alertar de que España se dirige a otra recesión para la que el PSOE no propone sino más gasto. Casado y Rivera han coincidido en la bajada de impuestos para dinamizar la economía, mientras que Sánchez reitera que hay que subir impuestos a las grandes rentas y empresas.

Cataluña, 155 o diálogo

Casado y Rivera tienen claro que Sánchez pactará con los independentistas e indultará a los responsables del procés si son condenados. Ellos apuestan por un nuevo 155 más intenso y largo, que Sánchez abomina mientras propone más autogobierno y revisar el reparto de competencias.

Candidatos presos

Si la presencia de políticos en prisión preventiva por el 1-O encabezando listas electorales de ERC y JuntxCat ya era atípica, también lo ha sido que en varias ocasiones la Junta Electoral Central se haya pronunciado en contra de entrevistas y actos de campaña dentro de la prisión, pero a favor de intervenciones y entrevistas telemáticas.

Cloacas

La declaración del líder de Podemos en la Audiencia Nacional como perjudicado por el excomisario Villarejo dio a Podemos la excusa perfecta para aunar a PSOE y PP por las ‘cloacas’ del Estado y prometer limpieza.

Debates, el cénit de la campaña

Se convirtió en el talón de Aquiles de Sánchez: quería una campaña con poca exposición para no perder una mayoría casi segura, pero acabó teniendo que aceptar dos debates. Tardó en aceptar uno, se enfrentó con RTVE por elegir a Atresmedia y, cuando la JEC prohibió que participara Vox, la decisión final fueron dos debates, en días consecutivos y entre los mismos cuatro candidatos. El primero lo ganó Rivera, según los analistas. El resultado del segundo fue más incierto.