Croquetas sin bechamel
Croquetas sin bechamel  EMMA GARCÍA

Todo el mundo considera que las croquetas de su madre o su abuela son las mejores del planeta y no se admite discusión alguna al respecto. Estamos de acuerdo, pero nos encanta versionar recetas tradicionales, como estas croquetas en las que hemos sustituido la bechamel por patata en un intento de conseguir un plato menos pesado.

Ya os contamos hace un tiempo todos los trucos para conseguir el rebozado perfecto aunque, si lo que queremos son unas croquetas ligeras, otra opción es hacerlas al horno: con 10 minutos por cada lado a 200 º será suficiente.

El proceso no tiene ningún misterio, solo vamos a sustituir la bechamel por puré de patata, o incluso podríamos hacer una mezcla de patata y calabaza o añadir alguna verdura triturada más. El queso es opcional, pero una variedad fuerte como roquefort o cabra añadirá sabor a la mezcla.

Ingredientes

  • 250 gr. de pollo ya cocinado (restos de pollo asado, pechuga... cualquiera sirve)
  • 500 gr. de patatas
  • 100 gr. de queso rallado o picado (nuestro favorito)
  • 30 gr. de mantequilla
  • 100 ml. de leche
  • 1 huevo para la masa
  • 1 huevo para rebozar
  • Harina
  • Pan rallado
  • Sal
  • Pimienta molida
  • Nuez moscada en polvo
  • Aceite de oliva virgen extra (aunque se puede usar maíz o girasol)

Preparación

Empezamos cociendo las patatas. Las dejamos templar, retiramos la piel y las ponemos en un bol. Las aplastamos ligeramente y las mezclamos con la mantequilla, la leche, sal y un poco de nuez moscada.

Pasamos las patatas por un pasapurés o simplemente aplastamos con un tenedor. Es mejor evitar el robot de cocina para que no quede un puré demasiado fino.

Desmigamos el pollo ya cocinado o, si lo queremos más fino, lo pasamos por la batidora o robot de cocina. Batimos un huevo y lo mezclamos con el pollo, añadimos un poco de sal y pimienta. Agregamos el pollo con el huevo al puré de patatas y mezclamos bien hasta que todos los ingredientes queden integrados. Probamos y corregimos de sal.

Con la mano o con un par de cucharas vamos haciendo croquetas con porciones de masa, no demasiado grandes para que no se rompan. Presionamos bien y las pasamos por harina. Reservamos.

Batimos un huevo y preparamos otro plato con pan rallado. Quitamos el exceso de harina de las croquetas y las rebozamos primero con el huevo y después con el pan rallado. Las dejamos reposar unos 20 minutos para que se seque bien el pan y sean más consistentes.

En un cazo o sartén honda ponemos suficiente aceite como para cubrir las croquetas. Las freímos dando la vuelta cada par de minutos hasta que estén doradas por todos los lados. Las vamos dejando sobre una fuente con papel de cocina para que absorban el exceso de aceite y les damos la vuelta después de unos minutos. Listas para servir.