Un curso formará en Murcia a profesionales para tratar con Estimulación Basal a pacientes con limitaciones graves
Un curso formará en Murcia a profesionales para tratar con Estimulación Basal a pacientes con limitaciones graves ORGANIZACIÓN

Murcia acogerá los días 10, 11 y 12 de mayo un curso sobre Estimulación Basal y su aplicación en el tratamiento específico en pacientes con limitaciones graves en el ámbito perceptivo, en la comunicación y/o en el movimiento, como personas con discapacidad intelectual y/o física, estados de coma, estados de mínima respuesta, autismo o lesiones cerebrales, entre otras patologías.

La presidenta de la Asociación para el Desarrollo de Basale Stimulation en España, Bárbara Roller, será la encargada de impartir este curso, que está orientado a personal socio-sanitario de todas las disciplinas y a personal de la educación, como fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, psicólogos, logopedas, pedagogos, maestros de educación especial, enfermeros, médicos o auxiliares, entre otras profesiones. Los asistentes, además, podrán obtener el certificado de nivel inicial en estimulación basal.

La organización del curso ha advertido que solo quedan disponibles las últimas plazas para esta edición especial, que se puede realizar por un precio reducido de 190 euros sólo este año, frente a los más de 300 euros que suele costar, a fin de estar abierto a estudiantes, profesionales en paro, etc.

Los interesados pueden inscribirse en la dirección de correo electrónico 'on.entrenamiento@gmail.com', donde también pueden obtener más información sobre este curso que faculta a los asistentes para esta intervención en pacientes con alteraciones graves como Daño Cerebral Adquirido (DCA), Trastorno del Espectro Autista (TEA), estado de mínima conciencia, lesiones medulares o discapacidad intelectual, entre otras.

El curso será impartido en el Centro Marla Center, situado en la avenida doctor Pedro Guillén de Murcia. La ponente, quien forma parte del Grupo Internacional de Formadores de Basale Stimulation*, con licencia otorgada por la Asociación Internacional y más de 30 años de experiencia, además es enfermera, terapeuta ocupacional y profesora de la Universidad de Barcelona, de hecho fue una de las personas que colaboró con la Cruz Roja en el diseño del primer plan de estudios universitarios de terapia ocupacional en España.

ABORDAR AL PACIENTE SIN AVASALLARLO

La neuropsicóloga y organizadora del curso, Patricia Ballester, ha puntualizado que la Estimulación Basal no es una técnica de intervención en sí, sino un concepto que enseña cómo abordar al paciente teniendo en cuenta sus necesidades y sus particularidades. Es un concepto utilizado desde la década de los 70 que, al igual que sucede con el concepto Snoezelen, abre nuevas posibilidades para el tratamiento de personas dependientes, por crear una estimulación multisensorial basada en el acercamiento respetuoso, que considera al paciente como único y diferente.

"No puedes intervenir y abordar al paciente sin tener en cuenta a la persona, sus necesidades y sus diferencias", tal y como advierte Ballester, quien explica que sólo es posible aproximarse a ellos "si sabemos cómo hacerlo, conociendo sus límites y el espacio personal que permiten, respetando sus necesidades".

En este sentido, el curso faculta a los asistentes para llevar a cabo la Estimulación Basal, que no sólo implica una estimulación multisensorial en el paciente. El curso va más lejos y enseña a realizar una valoración completa del sujeto (su comunicación, su percepción, su movimiento...) para averiguar cómo interactúa con el entorno, a fin de considerarlo en su tratamiento.

"La forma en la que interactuamos con el entorno es importante porque cómo y cuánto interactuamos determina nuestra neuroplasticidad, es decir, el como progresamos, nos desarrollamos y evolucionamos", según Ballester, que compara la situación con la del olfato "igual que el olfato necesita olores para desarrollarse, el cerebro necesita tocar, moverse y explorar el mundo para desarrollarse y progresar en razonamiento abstracto, en atención, en integración visual, en memoria, etc.".

En vez de tratar a todos los pacientes de la misma manera, la Estimulación Basal permite al profesional socio-sanitario analizar cada sujeto de forma particular y evaluar cómo llevar a cabo el acercamiento al mismo en función de sus necesidades. En definitiva, se trata de averiguar cómo el paciente necesita aprender a interactuar y a comunicarse para facilitar su neuroplasticidad.

Tras evaluar al paciente, el objetivo del profesional socio-sanitario es contactar y comunicarse con él, para lograr un acercamiento progresivo a éste y poder lograr que interactúe de forma activa con el entorno y que sea él mismo quien lo explore y lo utilice, tal y como estipula el concepto de Estimulación Basal de Andreas Fröilich, en lugar de que el paciente sea un sujeto pasivo.

Una vez que se ha logrado que el paciente interactúe con el entorno, aunque sea de forma mínima, comenzaría la estimulación sensorial, que consiste en estimular todas sus áreas (vibratoria, somestésica, táctil...), con el objetivo es provocar cambios en el cerebro y su reordenación.

Por ejemplo, Ballester señala que una aplicación práctica de este método en pacientes con lesión medular consiste en lograr la estimulación sensitiva y la vibratoria, tanto para avanzar en el logro de movimientos como para evitar un posible deterioro. En el caso de pacientes con TEA, con respuesta mínimas o en coma, el objetivo es facilitar la conexión con el medio. En casos de discapacidad intelectual, un objetivo podría ser mejorar la exploración del entorno, a fin de desarrollar la abstracción y el pensamiento lógico. En pacientes con DCA, podríamos trabajar objetivos como el equilibrio, el tono de la musculatura orofacial, la atención o las funciones superiores.

CADA ALUMNO APRENDE LA APLICACIÓN EN SU DISCIPLINA

Ballester afirma que el curso aporta unas bases teóricas para entender el concepto y aplicaciones prácticas para aplicar adecuadamente la Estimulación Basal. Es decir, aporta técnicas específicas para aplicar en cada una de las especialidades socio-sanitarias.

La organización del curso destaca que el objetivo no es que todos los alumnos trabajen todos los contenidos o que unos especialistas se entrometan en el campo de otros. Al contrario, el curso "da las claves sobre cómo el profesional se debe acercar al paciente en su disciplina concreta para lograr los objetivos propios de su campo", aclara Ballester. "No enseñamos al psicólogo a ser un fisioterapeuta", ha querido remarcar.

En primer lugar, el curso trata de mentalizar al alumno en que lo que tiene delante "es una persona única" y que no puede actuar de la misma manera ante todos los pacientes. En segundo lugar, el curso no se queda en la mera evaluación del paciente, sino que va más allá y enseña a diseñar los ejercicios para que cada especialista consiga sus objetivos teniendo en cuenta el respeto a las necesidades más básicas del paciente, que son la base de todas las demás.

Por ejemplo, se trata de que el fisioterapeuta "no aborde al paciente autista tocándole directamente en la espalda, porque no lo va a permitir" o que el logopeda "no realice un masaje orofacial convencional en la primera sesión a un paciente que nunca le ha gustado que le toquen la cara" explica la neuropsicóloga. El curso le va a dar las claves para acercarse a este tipo de pacientes y para lograr el objetivo de realizar ejercicios necesarios.

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