Mitin de Rivera en Valladolid
Mitin de Rivera en Valladolid. Ciudadanos

Albert Rivera está convencido de que sale reforzado en esta recta final de campaña. Apurando los últimos mítines, el líder de Ciudadanos, escoltado por Edmundo Bal y Soraya Rodríguez, participó en un acto en Valladolid donde dijo que "huele a cambio" de cara a los comicios. "Hay que creer para ganar", advirtió, tratando de situarse como la opción más útil.

"La única manera de que la justicia se cumpla es que gobernemos nosotros", para "defender la Constitución y los derechos de los ciudadanos". El presidente de la formación naranja aseveró que España "no es una nación de naciones, sino una nación de libres e iguales". Rivera, en un lenguaje intenso, se comprometió a que, con él en el Gobierno, "se vuelva a poner de moda la igualdad".

"Llevamos más de una década con cenizos diciendo que no se puede", pero para poder, siguió, "hay que trabajar". Tras el fichaje de Garrido, Rivera argumentó que su partido está "haciendo un equipazo". Además, fue muy rotundo: "Yo voy a unir a los españoles".

En sus críticas a Sánchez, Rivera cree que el país necesita un presidente "que no intente impedir los debates" y que "no sea sectario". Acusó al líder socialista de mentir y de recurrir a "noticias falsas". Sobre el tema de los indultos, apuntó que él quiere "justicia" y no "tratos de favor" a los líderes independentistas.

La mirada al pasado, dijo Rivera, solo debe servir para "recordar que hemos hecho cosas bien". Como partido de centro, Cs quiere "liderar sin excluir". "Estoy harto de escuchar a sectarios", sentenció el presidente naranja. "Yo sí creo que se puede dar la vuelta al marcador".