Jorge Arreaza
El canciller venezolano, Jorge Arreaza, en una imagen de archivo. Cristian Hernández / EFE

Los países del Grupo de Lima boicotearon este miércoles un discurso del canciller venezolano, Jorge Arreaza, ante la Asamblea General de Naciones Unidas.

Los representantes de esos Estados, un amplio grupo de naciones americanas opuestas al Gobierno de Nicolás Maduro, abandonaron en señal de protesta el hemiciclo en cuanto Arreaza comenzó su intervención.

Esos Gobiernos, entre los que se encuentran los de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia o Perú, no reconocen a Maduro como presidente de Venezuela y respaldan al jefe del Parlamento, el líder opositor Juan Guaidó.

Al gesto se sumaron también algunos países europeos, mientras que otros optaron por salir de la sala mientras hablaba Arreaza. España, según fuentes diplomáticas, optó por permanecer durante el discurso, al considerar que "en aras de la coherencia y la estabilidad", deben respetarse las decisiones de la propia Asamblea, que  aprobó en diciembre las credenciales de los representantes del Gobierno de Maduro para participar en el periodo de sesiones.

Este año, los Gobiernos que se oponen a Maduro ya habían hecho protestas similares ante intervenciones del canciller venezolano en otros órganos de la ONU, como el Consejo de Derechos Humanos, en Ginebra, o la Comisión de Narcóticos, que se reúne en Viena.

El embajador de Perú ante la ONU, Gustavo Meza-Cuadra, explicó que la acción es "una muestra coordinada" del Grupo de Lima y otros países que quieren expresar su "rechazo a un Gobierno que no representa a su pueblo".
Meza-Cuadra recordó que el Grupo de Lima defiende que en los foros internacionales Venezuela debe estar representada por Guaidó y confió en que, eventualmente, ello pueda ocurrir en Naciones Unidas.

Arreaza intervino el miércoles en un pleno  de la Asamblea General para conmemorar el Día Internacional del Multilateralismo y la Diplomacia para la Paz.
Su discurso en nombre de los Movimientos No Alineados, recalcó la necesidad de defender el multilateralismo y de combatir los "dobles raseros" en las relaciones internacionales.  Además, expresó la oposición de los No Alineados a la unilateridad y la arbitrareidad de ésta.

Ya en nombre de Venezuela, el canciller animó a "poner freno a las amenazas de quienes pretenden hoy socavar los derechos y privilegios de un Estado miembro pleno de la organización como lo es Venezuela" y pidió a la Asamblea de la ONU que no aceptara  la sustitución de los representantes del Gobierno por los elegidos por Guaidó como pretenden Estados Unidos y el Grupo de Lima. "Esta Asamblea General no debe permitir su instrumentalización en una herramienta para intervenir en los asuntos internos de otro Estado y pretender así designar, de manera ilegal, sus autoridades nacionales y representantes diplomáticos", señaló.

La pasada semana, en una reunión en Santiago de Chile, el Grupo de Lima hizo un llamamiento a la comunidad internacional para aislar al Gobierno de Maduro en busca de un "restablecimiento de la democracia" liderado por Guaidó.