Las lluvias primaverales caídas en los últimos días han aumentado la reserva de agua, que se encuentra al 58,4% de su capacidad total, con 32.779 hectómetros cúbicos, un 0,7% más respecto a los niveles de la semana anterior.

El conjunto de las reservas de los embalses se ha incrementado esta semana en 390 hectómetros cúbicos, lo que supone el 0,7% de su capacidad total.

La reserva de agua se sitúa por debajo de la del año pasado en estas fechas, cuando los embalses se encontraban al 70.78%, con 39.690 hectómetros cúbicos. La diferencia es aún mayor si se comparan los datos con los de hace una década, cuando contenían 41.025 hectómetros cúbicos.

Los embalses que han registrado una variación mayor al alza han sido el de Mequinenza, en Zaragoza, que ha aumentado su capacidad en 35 hectómetros cúbicos durante la semana pasada, y el de Ricobayo, en Zamora, con un incremento de 23.

La costa levantina, una de las más afectadas por las lluvias

Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), la semana pasada las precipitaciones afectaron de manera "considerable" a toda la península. La máxima cantidad de agua se recogió en Alicante con 172,9 litros por metro cuadrado.

En la Comunidad Valenciana, una de las regiones más afectadas por las lluvias, los embalses han alcanzado los 922 hectómetros cúbicos, que representa un 37,68% de su capacidad. El aumento de la reserva de agua ha sido de 60 hectómetros cúbicos, un 2,45% del total.

En la Región de Murcia, otra de las comunidades más afectadas por el temporal, se han recogido más de 70 litros por metro cuadrado de media en todas las comarcas y las aportaciones a los embalses de la Cuenca del Segura están siendo generosas, lo que garantiza la normalidad en la campaña de riegos de primavera-verano, de acuerdo con datos oficiales de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) y de la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca

Asaja-Murcia ha valorado positivamente las lluvias de los últimos días, que han supuesto "un verdadero alivio" para los campos, después de tanto tiempo sin llover.

Desde esta organización, las lluvias se cuantifican como el equivalente a más de un riego y han contribuido a la limpieza del arbolado y la recuperación acuíferos y manantiales y tierras con alta salinidad.