Según han detallado en un comunicado, el objetivo es que se contribuya a potenciar "el inmenso valor social, cultural y económico de una actividad que fomenta el producto y el comercio local".

El presidente de APIB, Toni Cayuela, ha asegurado que "ha llegado el momento de que la administración escuche a este colectivo hasta ahora menospreciado", a fin de garantizar "el futuro de la pesca recreativa" y poner fin a la "política de la prohibición", que califica de "fracaso de la gestión".

La APIB se ha fijado una hoja de ruta con objetivos, como, por ejemplo, crear el Consell Pesquer Recreatiu de Baleares, "una mesa formal de comunicación entre el sector, los científicos y la administración".

Por otro lado, quieren conseguir que las reivindicaciones y problemáticas del sector entren a formar parte del debate político y, asimismo, se fomente la pesca de recreo como una actividad que conecte a la gente el mar e incentive el consumo de pescado local, como deporte, como generadora de riqueza, como creadora de empleo y como diversificadora de las actividades marinas, entre otros.