Jon Snow y Daenerys Targaryen
Jon Snow y Daenerys Targaryen en 'Juego de Tronos'. HBO

La temporada final de Juego de Tronos vivió este domingo su segundo capítulo. Un episodio cargado de sorpresas y de imágenes impactantes celebradas por muchos fans.

ATENCIÓN, SPOILER: ESTA NOTICIA CONTIENE PARTES DE LA TRAMA

Esta segunda parada nos preparó para la batalla de Winterfell, algo que se centró en Jaime Lannister y su relación compleja hacia Bran Stark y Daenerys Targaryen tras haber matado a su padre, el Rey Loco.

El segundo capítulo vivió también uno de los momentos más tiernos: Lannister decide cumplir el sueño de vida de Brienne of Tarth y la convierte en caballero.

Además, nos dejó un regreso, el de Theon Greyjoy, que sabe que tiene una deuda con los Stark, así que sigue el consejo de su hermana Yara y vuelve al norte para ofrecerle a Sansa pelear por Winterfell, si es que se lo permiten.

También nos dejó la revelación de Jon Snow sobre su verdadero origen, siendo hijo de Rhaegar, hermano mayor de Daenerys Targaryen. Daenerys entra en shock e incluso en estado de negación. La Madre de Dragones ahora sabe que ella no es la heredera del trono y, además, que está enamorada de su sobrino, algo que crea un momento incómodo en uno de los momentos más inoportunos, ya que los White Walkers están a punto de llegar a Winterferll para la gran batalla entre vivos y muertos.

Sin embargo, lo más impactante del capítulo es que Arya Stark pierde su virginidad con Gendry Baratheon. Durante una conversación entre Arya y Gendry sobre cuántas mujeres ha tenido el hijo bastardo de Robert Baratheon, la joven le confiesa que no sabe si sobrevivirán a la lucha que se avecina y que no quiere irse morir sin saber lo que es estar con alguien, sexualmente hablando. De esta forma, se inicia el (esperado por los fans) momento íntimo entre ambos, que se besan y acaban juntos en la cama.