Tanto el águila perdicera como el alimoche se encuentran incluidos en la categoría de 'vulnerable' del Catálogo Español de Especies Amenazadas mientras que el buitre leonado, el águila real y el halcón peregrino se encuentran incluidos en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial.

Los seguimientos de especies protegidas desarrolladas en la anualidad 2018 se han complementado con otros estudios específicos ejecutados mediante proyectos de inversión financiados con cargo al Programa de Desarrollo Rural de la Administración autonómica.

En el censo de águila perdicera se han localizado 18 territorios de la especie en Castilla y León, con 17 parejas seguras y una probable, repartidas en Salamanca (diez territorios), Zamora (seis territorios) y Burgos (dos territorios, uno de ellos ocupado por un único ejemplar).

La población de águila perdicera se localiza en dos núcleos, uno situado en el norte de Burgos asociado a los cortados del tramo inferior del río Ebro a su paso por la provincia y el otro en el oeste de las provincias de Zamora y Salamanca, en los cañones fluviales del río Duero y de sus principales afluentes, los ríos Esla, Tormes, Uces, Huebra y Águeda. Ocho de las parejas localizadas en Arribes del Duero son transfronterizas, sus territorios están parte en España y Portugal.

ALIMOCHE

Por su parte, la población reproductora de alimoche se ha cifrado entre 341 y 363 parejas. Las provincias de Burgos y Salamanca albergan las mayores poblaciones con una estimación de 89 y 75 parejas respectivamente, lo que significa en cada caso el 24,5 y 20,7 por ciento de la población estimada de la Comunidad.

Le sigue Soria con 55 parejas (15,1 por ciento del total regional) y Zamora con 52 parejas (14,3 por ciento), y con cifras algo inferiores León con 42 parejas (11,6 por ciento) y Segovia con 36 parejas (9,9 por ciento). Palencia tiene una población más reducida con 13 parejas (3,6 por ciento), en Ávila se ha observado la presencia de una pareja probable, y en Valladolid no hay ninguna pareja de la especie.

Se ha detectado el inicio de la incubación en 246 parejas reproductoras, realizándose el seguimiento completo de la reproducción en 186 de ellas, de las cuales 134 completaron la reproducción con éxito, naciendo un total de 149 pollos.

En comparación con el censo anterior, realizado en 2008, la población reproductora de alimoche en Castilla y León ha sufrido un declive entre el 10,2 y 13,9 por ciento, descendiendo de 380-422 territorios contabilizados en 2008 a 341-363 territorios obtenidos en el último censo, es decir, una pérdida de 39 parejas seguras y 59 estimadas.

En cuanto a la población de buitre leonado en Castilla y León en 2018 se ha estimado en 7.882-8.064 parejas distribuidas en 804 colonias. De éstas, un mínimo de 5.084 pueden considerarse como reproductoras al haberse detectado el inicio de la incubación. Durante el seguimiento realizado se observó que un mínimo de 2.101 pollos consiguieron completar su desarrollo con éxito.

Destacan las provincias de Burgos, Segovia y Salamanca con 2.254, 1.939 y 1.707 parejas estimadas respectivamente, lo que supone casi tres cuartas partes de la población regional de buitre leonado (73 por ciento). En la provincia de Salamanca se han contabilizado también las parejas que nidifican en la parte portuguesa del espacio transfronterizo de Arribes del Duero (404) dado que forman parte del mismo núcleo reproductor. Otras provincias con una importante población de la especie son Soria (1.063 parejas), Ávila (419 parejas) y León (313 parejas), mientras que Zamora (187 parejas), Palencia (122 parejas) y Valladolid (54 parejas) albergan cifras menores.

ÁGUILA REAL

En el año 2018 se han censado un total de 215-259 parejas de águila real en Castilla y León, con las provincias de Burgos, Soria, Zamora y Ávila con mayor población con 59, 36, 30 y 28 parejas seguras detectadas respectivamente. Con una menor población se sitúan las provincias de Salamanca (19 parejas), León (19 parejas), Palencia (12 parejas) y Segovia (11 parejas). Por último, en Valladolid solo se han detectado dos parejas seguras de águila real.

La población de halcón peregrino censada ha sido de 190-224 parejas, destacando las provincias de Burgos (39 parejas), Valladolid (37 parejas) y León (33 parejas). Cabe reseñar la población de Valladolid ya que no nidifica en los sustratos típicos para la especie (cortados rocosos) sino en nidos de córvidos abandonados en tendidos eléctricos.

Con números importantes también para la especie se encuentran las provincias de Salamanca (20 parejas), Soria y Zamora (19 parejas cada una). Por su parte, las provincias de Ávila, Segovia y Palencia cuentan con una menor representación de la especie habiéndose censado nueve, nueve y siete parejas respectivamente.

Durante este año se ha planificado la realización de seguimientos de diferentes especies protegidas de la Comunidad. La Junta ya ha realizado en enero el censo internacional de aves acuáticas invernantes en más de 300 humedales, un trabajo que se complementa con un seguimiento de aves acuáticas migradoras que ya se ha iniciado y que comprenderá el censo mensual de las aves acuáticas en los humedales de mayor importancia ornitológica de cada provincia. En los próximos días comenzarán los trabajos de seguimiento programados de las colonias de ardeidas (martinete, garcilla bueyera y garceta común), garza imperial y avetoro.

Por otro lado, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente está llevando a cabo el seguimiento de aves esteparias debido al delicado estado de conservación que presenta este grupo. De esta forma, se está trabajando en la elaboración de los censos regionales de avutarda, ganga ibérica y ganga ortega, que, además, durante este año se realizan simultáneamente y de forma coordinada en todo el territorio nacional. De manera complementaria se ha implantado la realización de un seguimiento anual de las poblaciones de sisón en un mínimo de una ZEPA en cada provincia.

UROGALLO

Para el urogallo cantábrico se va a realizar su seguimiento anual, con conteos en cantaderos, censo genético, determinación de la productividad y captura y radio seguimiento de ejemplares.

También se tiene previsto comenzar un seguimiento a largo plazo del área de distribución de las poblaciones a través de sistemas de fototrampeo de mesomamíferos carnívoros, entre los que se encuentran el gato montés, la marta o el turón. Para el oso pardo se llevarán a cabo las labores ordinarias de seguimiento general de la especie de osas con crías además de estimas de abundancia y estudios sobre la producción de frutos en su hábitat.

También cabe destacar el contrato bianual de censo y seguimiento de las poblaciones de visón europeo que vendrán a reforzar el trabajo de los agentes medioambientales y celadores de medio ambiente en las provincias de Burgos y Soria para su seguimiento, así como para el control y erradicación de su principal amenaza, el visón americano.

De la misma manera, se ha adjudicado un contrato para la prospección en el Ebro, en Burgos, de la almeja del Ebro, Margaritifera auricularia, especie catalogada en peligro de extinción a nivel nacional, y recientemente declara en situación crítica por la Administración General del Estado. No obstante, con motivo de hallazgos recientes de valvas de esta especie en Burgos se van a realizar prospecciones en las zonas de hábitat potencial de esta especie.

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