Melisa Tuya
Melisa Tuya rodeada de algunos perros. JORGE PARÍS

Cuando empezó su aventura periodística hace casi 23 años, Melisa Tuya supo que quería dedicar parte de su trabajo a proteger los derechos de los animales. "Me dijeron que si llenaba mi timeline de perros y gatos no me tomarían en serio como periodista y escritora", dice en su cuenta de Twitter.

Ahora, la redactora del diario 20minutos está a punto de publicar su tercera novela, Mastín y la chica del galgo, donde habla sobre la situación que viven las protectoras y refugios a través de Martín, un adolescente muy concienciado con la protección animal.

Esta novela juvenil nació en su blog En busca de una segunda oportunidad donde está publicada por capítulos. Ahora, gracias a un crowfunding, su libro verá la luz en forma de regalo para la protectora asturiana Amigos del perro, que recibirá todo el beneficio económico que produzca este relato.

¿Qué te animó a escribir esta historia y cuánto tiempo te ha llevado terminarla?
Esto empezó hace cuatro o cinco años, cuando me propuse un reto como escritora: hacer una novela por capítulos. Me puse el compromiso de escribir un episodio cada semana y la terminé en un año más o menos. La versión que sale ahora está mucho mejor porque está revisada y editada, mucho más pulida.

Hice esta novela pensando en concienciar a los más jóvenes en temas relacionados con la protección animal. Nació en el blog que tengo hace aproximadamente quince años donde he ayudado a las protectoras con la difusión de casos de animales que necesitan un hogar desde entonces y donde también publico entrevistas y reportajes.

Se trata de una novela que gira entorno a los animales, ¿por qué?
Por nacer en un blog dedicado a la protección animal. Los protagonistas son un adolescente y una mujer en la veintena; tenía el foco puesto en los jóvenes para intentar que entiendan la realidad tan compleja que son los abandonos, sacrificios y la tenencia responsable de animales de compañía.

También es un pequeño homenaje a todas esas personas que trabajan en protectoras y asociaciones de animales. Intento mostrar su realidad. Pretendo que la gente abra los ojos y vea cómo es su día a día y las problemáticas a las que se enfrentan.  

Portada y contraportada de 'Mastín y la chica del galgo'

Sin embargo, el protagonista es un adolescente y se tratan otros temas como el acoso escolar o las relaciones amorosas...
Sí. Que lo sea me viene muy bien porque es una edad a la que tienes que tomar muchas decisiones, tu identidad se está construyendo... es parte del hilo conductor de la novela. Este chico, gracias a que tiene afinidad por los animales, empieza a abrir los ojos a muchas realidades. Ayudar a los animales le va a hacer mejor persona y a enfrentarse al bullying o defender los derechos de las personas LGTBI. 

¿Crees que los adolescentes conectan con este tipo de temas?
Si se les intenta meter con cucharón, no. No son tontos y hay que respetarles y tratarlos como seres inteligentes y con criterio. Yo intento que sea así.

El protagonista es un chico normal que no siempre hace las cosas bien y que tiene sus dudas y sus problemas. Pasa de ser un sujeto relativamente pasivo a involucrarse en causas que cree justas. Creo que de la manera en la que lo he hecho no chirría. No me gusta dar lecciones, pero  cuando escribes libros tienes una responsabilidad, más si los lectores son niños o adolescentes.

Martín (el protagonista) está muy concienciado con la protección animal. ¿Consideras que los adolescentes como él están igual de interesados o te gustaría que fuera así?
Hay de todo, porque los adolescentes no son un ente, son individuos distintos unos de otros. Tener o desarrollar esa empatía hacia un animal te puede ayudar a generar empatía hacia otros seres humanos; a fin de cuentas, es empatía hacia los seres vivos. Eso es lo que cuenta el libro, como la afinidad que Martín tiene con su pitbull le abrirá las puertas a otras empatías. 

A la hora de escribir, ¿planificas cada detalle o eres más de improvisar?
Yo soy más de brújula. Me gusta sorprenderme mientras escribo, me divierte. Conozco a escritores que hacen esquemas, con todo estructurado; yo no soy así, menos con este libro, que fue una decisión improvisada.Soy de ir avanzando, descubriendo y cambiando cosas sobre la marcha.

Esta es además la novela que más abierta he tenido. Aunque sabía cómo iba a acabar, había cosas que estaban sujetas a lo que pasara a mi alrededor. Además, hay casos de maltrato animal o abandono que son reales, personajes peludos que aparecen que eran animales que buscaban hogar mientras escribía.

¿Es difícil intentar mostrar a través de una sola protectora cómo es la realidad que viven cientos de ellas?
Es relativamente fácil porque todo es extrapolable. Te puedes hacer una idea de lo que se vive y de a qué cosas se enfrentan la mayoría. De hecho, cuando la novela se publicó en el blog, muchos de los lectores eran voluntarios en refugios y me decían "qué bien lo plasmas". Y me alegro, porque el objetivo de la novela es visibilizarlo.  

La novela es solidaria. ¿A quién irán destinado el dinero que se recaude con ella?
Es un regalo que le hago a la fundación Amigos del perro, todo el beneficio que genere se va a traducir en dinero para sus animales. Para mí es como hacer un voluntariado. 

¿Te has inspirado en alguien para crear a los personajes principales?
No. Nacieron como producto de mi imaginación. La única persona que he clavado es un vecino un poco 'tocanarices', es mi pequeña venganza como escritora.

¿Hay alguno en el que te veas reflejada?
Hay un poquito de mí en todos, pero en el que más hay es en la madre. Yo quiero ser como ella cuando mis hijos sean adolescentes.

¿Cuándo y por qué decidiste sumergirte en el proceso de edición del libro?
Todo empezó porque la presidenta de Amigos del perro leía todas las semanas los capítulos. En una charla en radio en directo con ella tuve el impulso de decir: "Os regalo el libro". Desde entonces han pasado cuatro años, porque he querido hacerlo bien y sin prisas.

En cuanto al proceso, editar un libro es algo muy complejo. Verlo y formar parte de él es la ganancia que me llevo, además de la ilusión. Decidí hacer un crowfunding porque las editoriales no se mostraron interesadas al estar publicado en un medio online. Hay un montón de productos culturales estupendos que están saliendo por esa vía.

¿De dónde ha salido la ilustración de la portada?
La ilustración es de una artista muy joven que conocí en una Japan Weekend, María Gago. Sus obras me encantaron, pero perdí la tarjeta y, por suerte, logré la ayuda de gente en redes sociales para dar con ella y hacerle la propuesta.

El libro ya es una realidad, ¿no?
Sí. A la semana ya habíamos recaudado el objetivo para poder hacer realidad el libro. Este lunes me entregarán los 1.500 ejemplares; alrededor de 400 irán a los mecenas y el resto se entregarán a Amigos del perro para sus mercadillos y eventos y a librerías amigas tanto en Madrid como en Asturias. La versión digital estará disponible en Amazon más adelante.

¿Qué reacción esperas provocar a los lectores?
Deseo que entretenga, que sea un libro que anime a ir pasando páginas a lectores de cualquier edad a partir de unos catorce años. También espero que les enseñe un poco cómo es el universo de la protección animal.