Juicio del 'procés'
Captura de la señal institucional del Tribunal Supremo de la sesión número 32 del juicio del 'procés'. EFE

Un subinspector de Policía que intervinó el 1-O en Lleida ha destacado en el juicio del procés que la resistencia que se encontraron estaba "claramente" organizada con ciudadanos que avisaban de su llegada, momento en el que todos se tiraban al suelo y algunos gritaban "Somos gente de paz" mientras daban patadas a los agentes.

Es uno de los testimonios que hoy ha escuchado el tribunal del "procés" en una jornada en la que muchos agentes han coincidido en afirmar -como ya hiciesen el martes otros- que en algunos colegios solían encontrarse a menores "preadolescentes" y a personas mayores en primera línea de resistencia.

Ya una vez dentro, cuando intentaban sacar uno a uno a los congregados, algunos "soltaban una patadita que no se viera o un puñetazo y cuando el compañero intentaba responder a esta agresión, enseguida levantaban los brazos: 'Gent de Pau, Gent de Pau". Fue algo que ocurrió en la Escuela Oficial de Idiomas de Lleida y que, según ha precisado el subinspector, no se podía explicar: "Yo decía: ¿cómo es posible?".

"Lo hacían muy bien porque te levantaban los brazos al mismo tiempo que te hostigaban y se echaban hacia ti", ha relatado el testigo, que ha coincidido con todos los agentes que han declarado este miércoles en decir que el repliegue fue "lo más complicado" y lo "más peligroso" porque tenían a los congregados "encima". En ese momento, según el agente, "era todo acoso y hostigamiento" y fue ahí donde la mayoría de los policías resultaron heridos.

Es cierto, según ha dicho la mayoría, que "no fue nada sencillo" entrar en los colegios a requisar el material electoral, pero nada que ver con la "atmósfera violenta" de las salidas, cuando el número de concentrados doblaba o triplicaba al de la llegada y el "acoso" era mucho mayor.

"El momento de ansiedad que nos encontrábamos, a uno le deja exhausto", ha descrito uno de los policías, mientras que otro ha hecho una fotografía, común a la mayoría de los relatos de hoy sobre cómo fueron esos repliegues. Nos estaban esperando fuera y nos dificultaron la salida, hacían fuerza para intentar arrancarnos las urnas, nos impedían el paso poniéndose delante formando cadenas humanas", ha explicado.

El subinspector también ha relatado un episodio que vivió de camino al hospital, cuando se percató de que una persona que había visto ya en varios colegios le estaba siguiendo.

"Disculpe, ya me voy, es que quiero saber si van a hacer algo contra ese colegio", le dijo esta persona, que fue "muy amable" y le indicó dónde estaban las urgencias. Él, ha dicho, le preguntó si era un mosso. "Se quedó así, callado (...) Fue un error no identificarle", ha señalado, y ha añadido que nunca le quedó "claro" si pertenecía a la Policía catalana.

Denegados los permisos

Por otra parte, el tribunal ha denegado la petición de los exconsellers Jordi Turull y Josep Rull y el exlíder de ANC Jordi Sànchez, candidatos a las elecciones general del 28-A, de concederles permisos para salir de prisión e ir a actos de campaña, así como para dar ruedas de prensa y grabar vídeos electorales.

Dice el Supremo que la Ley del Régimen Penitenciario ampara los permisos extraordinarios en casos que afectan a familiares del preso o cuando existen "importantes y comprobados motivos", pero que el concurrir a unas elecciones no es un acontecimiento inesperado o extraordinario, sino una decisión voluntaria tomada ya en prisión, de manera que pueden prever las restricciones que eso les causa.

Y respecto a las ruedas de prensa o grabación de vídeos electorales antes del juicio o durante los recesos, la Sala recuerda que "la sujeción de los procesados al acto del juicio oral es integral", y que concederles esta petición convertiría al tribunal en una suerte de "administración electoral paralela" respecto a ellos.

La Sala recuerda que está realizando una interpretación "flexible" de la ley al permitir a los acusados en situación de prisión provisional tener ciertos espacios y momentos de comunicación durante esos recesos. "Así alcanza sentido que en los recesos hayamos permitido, por ejemplo, las comunicaciones entre los acusados y sus Letrados (como reconocen los mismos solicitantes), ya que guardan una estrechísima relación con el desarrollo del juicio", indica el auto.

Pero "cuestión distinta —señala el Tribunal— es que se solicite de la Sala una autorización abierta, genérica, para permitir cualquier comunicación con terceros o hacia terceros en tales momentos".

Procesados antes que candidatos

Además, la petición menciona actividades como la atención a medios de comunicación, grabación de spots electorales o realización de ruedas de prensa que, según llaman la atención los magistrados, "incidirían de manera patente sobre las condiciones de custodia en esta sede; y su desarrollo en diversos momentos del día nos convertiría —indebidamente, por otra parte— en una suerte de 'administración electoral paralela' respecto a un número concreto de candidatos".

El auto concluye expresando, de acuerdo con el dictamen de la Fiscalía, que los solicitantes se han incorporado e integrado en las candidaturas estando ya privados de libertad, y lo han hecho incursos en un juicio oral que sigue celebrándose.

"Y por más que dicha circunstancia comporte una limitación evidente para sus respectivas participaciones en la campara electoral, ni supone la imposibilidad de ser elegido, ni entraña una pérdida o una alteración esencial de la efectividad del derecho de participación democrática de quienes comparten el proyecto político que defiende".

En cualquier caso, los jueces indican que el calendario de sesiones del juicio oral, ya definido, se interrumpe en los próximos cinco días, restando sólo otros cuatro para el efectivo desarrollo de la campaña electoral, de los cuales, sólo tres han sido fijados para nuevas sesiones del juicio oral.

Anécdota del día

El presidente del tribunal, Manuel Marchena, ha llamado por error a declarar a un testigo que ya contó su versión de los hechos el pasado martes por la tarde.

Ha sido el abogado Jordi Pina, que defiende a Jordi Sànchez, a Jordi Turull y a Josep Rull, quien ha avisado a Marchena de que el agente ya había testificado anteriormente. "¿Qué haríamos sin usted, señor Pina?", ha dicho Marchena en un tono relajado que ha despertado las risas de los presentes.