La 'cremá', punto y final a la Fallas
Valencia concluyó sus Fallas con la tradicional 'cremá'. (Heino Kalis / Reuters). Heino Kalis / Reuters

'Cuanto cuento', la falla de Nou Campanar, la más cara de la historia y la de mayores dimensiones de cuantas se han plantado en Valencia ardió esta noche en apenas diez minutos, cumpliendo así con el rito del fuego que pone punto y final a las fiestas patronales.

Valencia ha vivido unas Fallas abarrotada de turistas y sin incidentes destacables

El monumento de esta comisión, ganadora por quinto año consecutivo en la sección especial , ha sido el más caro jamás levantado con un coste de 900.000 euros y el penúltima en arder -la última falla fue la del Ayuntamiento- en una 'nit de la crema' en la que las calles de Valencia se llenaron una vez más de hogueras.

Como si se tratase de un dominó, los ángeles, caballos, ogros, coches de Fórmula Uno e incluso el dragón del 'cuento' recreado en esta ocasión por la Falla Nou Campanar han ido cayendo al suelo para desconsuelo de los falleros y falleras de esta comisión, que apenas han saboreado durante tres días el orgullo de enseñar al resto del mundo el mejor monumento.

776 fallas

El ritual del fuego ha reducido a cenizas un total de 776 fallas (entre grandes e infantiles) plantadas en Valencia, en un año atípico en el calendario festivo ya que se desarrolló en medio de la Semana Santa y con una ciudad abarrotada de turistas que, por primera vez durante muchos años, pudieron quedarse para ver la cremà.

Pese a la masiva afluencia de turistas y a la huelga del transporte urbano (autobuses y metro) , éste ha sido también un año sin apenas incidentes destacables, con las únicas salvedades de las figuras caídas, el 15 de marzo, de los remates de las fallas de Nou Campanar y la plaza del Ayuntamiento de Valencia, y la inesperada cremà, 24 horas antes de lo previsto, de una falla de Picanya por la acción de unos gamberros.

Un noche especial

Tras el preámbulo de 'la nit del foc', celebrada a caballo entre el 18 y el 19 de marzo, el ritual del fuego que preside la festividad de San José tuvo su primera cita en la última mascletà de la plaza del Ayuntamiento, intensa e innovadora aunque con pequeño desajuste final.

La Fallera Mayor de Valencia, Gloria Martínez Amigó, dejaba escapar alguna que otra lágrima de emoción

Como paso previo a la cremà, la Cabalgata del Fuego, celebrada por la tarde, presentó todo un elenco de animales fantásticos, procedentes del bestiario festivo valenciano, que, de la mano de la Colla de Dimonis de Massalfassar, lanzaron durante el recorrido llamaradas desde sus entrañas, para terminar con un espectáculo de luz y color.

A partir de las diez de la noche comenzaron a arder las 386 fallas infantiles, unos catafalcos que han tenido un presupuesto conjunto de 2,10 millones de euros y que durante la semana fallera han hecho las delicias de los más pequeños con la representación del mundo de la magia, las fábulas, los personajes del cómic y las situaciones cotidianas en las que los peques son los protagonistas.

La ciudad arde

De una forma figurada y a partir de la medianoche, la ciudad de Valencia comenzó a arder por los cuatro costados cuando el fuego consumió los 384 monumentos falleros repartidos por todos los barrios de la ciudad.

A las doce y media de la noche comenzaba a arder 'Cuanto cuento' y media hora después eran consumidos por el fuego el genio y el Aladino que presidían la falla de la plaza del Ayuntamiento, mientras la Fallera Mayor de Valencia, Gloria Martínez Amigó, dejaba escapar alguna que otra lágrima de emoción al ver como se ponía fin a su reinado.