Pedro Sánchez, Zapatero, González,
Sánchez, en una imagen de archivo junto a los otros cuatro líderes del PSOE, González, Almunia, Zapatero y Rubalcaba. PSOE

Avanza la campaña electoral y hay muchas imágenes que se repiten. Mítines con auditorios más o menos grandes, plazas de toros, polideportivos o en espacios abiertos, candidatos que igual juegan al billar en un centro de mayores, que se suben a una moto para reivindicar la seguridad vial o que pasean por un campo de naranjos para defender la agricultura y el mundo rural... Pero entre todas estas imágenes, faltan algunas. Hay expresidentes del Gobierno pero no están todos. No están Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero porque su sucesor socialista, Pedro Sánchez, el actual habitante de La Moncloa, ha prescindido de ellos en esta campaña electoral.

Sánchez quiere que le dejen solo de una manera que recuerda mucho a la campaña que hizo la expresidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, para las elecciones del 2 de diciembre. Si entonces ella frenó todo lo que pudo la presencia de miembros del Gobierno y del propio presidente, ahora es Sánchez el que ha preferido no contar con González y Rodríguez Zapatero, con lo que mantiene unas relaciones cuanto menos frías.

En una reciente entrevista, Sánchez aseguró que su relación con ellos "es buena" y que tiene "mucho respecto" por González y Rodríguez Zapatero. Sin embargo, también apuntó que ahora el PSOE está pilotado por "una nueva generación, que somos lo que tenemos que proponer el futuro".

El presidente atribuyó la ausencia de sus antecesores a una decisión del comité electoral del PSOE, a cuya cabeza están su jefe de gabinete, Iván Redondo, y su hombre fuerte en el partido y el Gobierno, el secretario de Organización, José Luis Ábalos. Según explican fuentes socialistas, la posibilidad de recurrir a González y Rodríguez Zapatero simplemente no se planteó en la calle Ferraz.

Sí se pensó más al norte, en tierra tensionada. El PSOE de León mantiene fricciones con Ferraz por la confección de las listas electorales y han invitado a Rodríguez Zapatero a cerrar la campaña con ellos. "Se planteó con mucha normalidad", dice un socialista leonés, que aduce la enorme relación del expresidente con el partido de su ciudad natal. No obstante, en Ferraz apuntan que este acto no tiene que ver con el comité de campaña federal. Es más, se llegó a plantear que Sánchez y Rodríguez Zapatero coincidieran en un acto de precampaña que en principio iba a llevar al presidente a León, pero que finalmente se canceló.

Casado sí recurre a Aznar y Rajoy

Además de la lectura interna dentro del PSOE o, de manera más amplia, entre los votantes socialistas, la ausencia de González y Zapatero marca distancias en campaña entre Sánchez y el líder del PP, Pablo Casado, que no sólo está contando con José María Aznar, sino también de Mariano Rajoy, con quien ha puesto distancia para perfilar su propio proyecto político.

Casado, Aznar y Rajoy no harán mítines juntos, pero el PP ha distribuido los actos de los expresidentes populares de tal manera que cada uno hable ante una audiencia diferente. Así, Aznar lanza un mensaje más duro para combatir a Vox y marcar el discurso del PP en contra del independentismo catalán, mientras que Rajoy sorprendía hace unos días en dos concurridos actos en Galicia, donde habló de "equilibrio" y "moderación" ante un electorado del PP, el gallego, que parece que no se ha dejado llevar por los cantos de sirena de Santiago Abascal.

Cataluña y Venezuela

Las diferencias de Casado con Rajoy son notorias, pero eso no ha impedido que el líder del PP haya contado con él en campaña. La actitud de Sánchez es la contraria, ha preferido que en los mítines del PSOE no tengan presencia unos expresidentes que de forma más o menos directa han dejado claras sus diferencias con él.

Sin remontarnos a que ambos apostaron por la abstención del PSOE para que gobernara Rajoy que rechazó de plano Sánchez, tanto González como Rodríguez Zapatero han tomado posiciones en el partido entre quienes han cuestionado la política de diálogo con Cataluña.

Fuera de nuestras fronteras, aunque de manera opuesta, la crisis política en Venezuela también ha desacompasado a los expresidentes con Sánchez. En este caso, González ha seguido una línea más cercana al PP y Ciudadanos, por ejemplo, cuando se adelantó al Gobierno al exigir que reconociera al presidente encargado Juan Guaidó. Rodríguez Zapatero tampoco le ha puesto a Sánchez fácil el discurso sobre Venezuela al actuar totalmente al margen del Gobierno en sus labores de mediador entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición.

En todo caso, la ruptura de Sánchez con sus mayores no es total. La campaña no se diseñó para que participaran en ella, pero el programa electoral sí recuerda sus logros. Así, el documento recuerda la "actuación" de su gobiernos para lograr avances sociales con los que asegura que la ciudadanía identifica al PSOE. Obra de Felipe González fue la educación y la sanidad pública y el sistema público de pensiones, de la misma manera que la Ley de Dependencia fue aprobada durante la etapa de Rodríguez Zapatero. "Ahora toca reforzar y consolidar", añade el programa electoral de Pedro Sánchez.