Coches eléctricos: ¿cómo funcionan?
Los coches eléctricos están formados por tres partes: motor, batería y transformador. Pixabay

Cada vez se habla más de los coches eléctricos y cada vez se dejan ver más por las carreteras españolas. A partir de 2040 está previsto que el Gobierno no permita la matriculación y la venta de coches con emisiones directas de dióxido de carbono, una medida que juega a favor de los eléctricos y que va en contra de los vehículos de combustión.

España es el sexto país de Europa que más coches ecológicos vende. En el último año las ventas de coches eléctricos en Europa han crecido un 33%, pero, ¿cómo funciona este tipo de coches?

El coche eléctrico puede estar formado por uno o por varios motores que funcionan gracias a la energía almacenada en una batería recargable. Estas baterías se recargan o bien enchufando el coche a la corriente o mediante un sistema de autoregeneración, sobre todo durante las frenadas.

Principalmente los coches eléctricos están formados por tres partes: motor, batería y transformador.

  • Motor: es el encargado de transformar la energía eléctrica en energía mecánica, que es la que mueve el coche. También es capaz de recuperar energía que procede del sistema de frenada regenerativa.
  • Baterías: son la clave en la autonomía del vehículo, es decir, cuanto mayor sea su capacidad, más kilómetros se podrá recorrer con una sola carga. Aunque en los últimos años se ha conseguido aumentar un 135% la autonomía de este tipo de coches, aún queda un largo camino por recorrer. De media pueden hacer unos 322km.
  • Los transformadores: tal y como explican desde RACE, los transformadores son los encargados de transformar la corriente alterna en corriente continua que es la que se almacena en las baterías.

Este tipo de coches que cada vez están más presentes en las carreteras gozan de una serie de ventajas frente a los vehículos de gasolina o diésel: tienen la etiqueta cero emisiones de la DGT, pueden circular por ciudades que hayan activado el protocolo anticontaminación, el mantenimiento es más barato y disponen de ayudas económicas para impulsar la venta de coches ecológicos, entre otros beneficios.