Jes y Yara, en 'First dates'.
Jes y Yara, en 'First dates'. CUATRO

Cada comensal que visita First dates defiende su forma de ver el amor a su manera, y eso es lo que hizo Jes en su visita al restaurante de Cuatro este lunes. El músico definió su momento amoroso actual diciendo que "ahora mismo tengo relaciones abiertas, libres, con anarquía relacional. Nadie es más importante que nadie, y a todas las personas que quiero las quiero por igual".

"Es un proceso que pasas de monógamo a la poligamia en el que es un poco duro darte cuenta de que quizás estás viviendo tu vida de una forma que no era la correcta, amando a la gente de la forma que no es la correcta, desde mi punto de vista. Ahora esto es una maravilla porque no hay celos, no hay presiones...", afirmó el madrileño a la camarera Lidia Torrent.

Su cita, Yara, una joven de 25 años que trabaja en Londres como cocinera, nada más entrar se sintió cautivada por Jes: "En lo primero que me he fijado al verle en la barra han sido los tatuajes porque es algo que me gusta y lo he agradecido de primeras, también que tenga el pelo largo y moreno. La primera impresión al verle ha sido que me ha gustado", admitió.

Durante la cena, Jes comentó que antes era cocinero, pero que ahora toca su guitarra en el metro para ganar dinero, ella, por su parte, le contó que "me fui a Londres con 100€ en el bolsillo y ya llevo tres años en el mismo trabajo, me encanta". Pero el Brexit puede hacerla cambiar de planes, entonces "me gustaría irme a vivir a Berlín o a Granada", confesó la madrileña.

Cuando hablaron del tema amoroso, Yara dijo que había estado saliendo con un chico seis años, y luego había tenido relaciones breves. Jes le contestó que "tengo relaciones abiertas, poliamorosas anarquistas". Al escucharlo, la cocinera admitió que "podría probarlo porque me ha gustado como me lo ha explicado".

En la terraza del restaurante, Jes sacó su guitarra y como agradecimiento, Yara le invitó a cenar como 'pago' por su actuación. Tanto conectaron que ambos reconocieron que tendrían una segunda cita, quizás en Londres...