Casado
Pablo Casado, en Canarias. EP

Pablo Casado paró su campaña en Gran Canaria este lunes para referirse a tres cuestiones fundamentales: el turismo, la inmigración y los boicots en sus actos que han sufrido estos días tanto PP como Ciudadanos y Vox. El presidente popular, de hecho, avisó de que los violentos "campan" a sus anchas con la connivencia del PSOE, que en sus palabras está "en contra de los moderados".

Pero donde más centró su discurso fue en la cuestión migratoria. "En el Gobierno de Pedro Sánchez ha habido efecto llamada que nosotros denunciamos: las cifras de la OIM destacan que a España han llegado un 173% más de inmigrantes irregulares durante el Gobierno", explicó Casado, que aseguró que eellos quieren una inmigración "ordenada" y están en contra de lo que desde el partido llaman "papeles para todos". Después, desde Tenerife, reivindicó al PP como "el más solidario de la historia de España"

"Queremos un plan Marshall para África con una política de cooperación eficaz entre países europeos para la institucionalización, educación, formación y posibilidad de industrialización de esos países", añadió el líder del PP, quien considera que los flujos migratorios "no se van a detener si no se combate la pobreza". Además, puso el foco sobre las mafias: "No podemos permitir que lancen al mar a tantas personas en ataúdes flotantes".

Casado llamó a mejorar la cooperación con los países del norte de África, como "ya se hizo en el anterior Gobierno del PP". Quiere volver a esas medidas, con "apoyo a las fuerzas de seguridad y medidas de contención en Ceuta y Melilla. Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de "preservar nuestras fronteras y prevenir que haya naufragios".

Sobre los boicots en los mítines

También se refirió Casado desde Gran Canaria al acoso sufrido por PP, Cs y Vox en sus actos en Cataluña y País Vasco. "Estamos viendo una campaña en la que los violentos campan a sus anchas", y culpó, en parte, a Sánchez de la situación: "El PSOE está contra los moderados".

Mostró su solidaridad tanto con Albert Rivera como con Santiago Abascal y aseguró que el "silencio cómplice del Gobierno es inaceptable". "Los que no denuncian esto o llegan a pacto con ellos se están poniendo de lado de los violentos. Reclamamos una reacción urgente: también miembros del PSOE forman parte de estos escraches", sentenció.

Para evitar estas situaciones, enarboló las soluciones del PP: "Queremos que se ponga en práctica la ley de partidos: gracias a esa ley ilegalizamos al entorno de Batasuna". Y lo traslada a la actualidad. "Ahora es lo mismo: que se aplique en Cataluña. El PP es el único partido que aplica la ley a aquellos que nos están agrediendo", terminó.