El orfebre que revolucionó la Semana Santa

  • José Manuel Santos es uno de los pocos plateros que confecciona medallones, cetros y tronos en Castilla y León.
  • Autodidacta, comenzó con un comercio de joyería hasta que cierta mañana un sacerdote le pidió que realizara un cáliz.
  • Sus medallones cuelgan del pecho los Hermanos Mayores de muchas cofradías.
  • CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE LEÓN
El platero leonés José Manuel Santos en su taller de Astoga.
El platero leonés José Manuel Santos en su taller de Astoga.
EDUARDO MARGARETO /ICAL

José Manuel Santos es cofrade desde que tenía diez años. Ha cumplido los 58 y, actualmente, pertenece a tres cofradías de León y a siete de Astorga, la ciudad en la que reside desde hace tres décadas. La pasión de este artesano por la Semana Santa es tanta que, a principios de los ochenta del siglo pasado, se empeñó en revitalizar la de la capital maragata, que entonces languidecía. Era socio de la Vera Cruz, una hermandad que, solo procesionaba con tres pasos.

"Lo primero que hicimos fue arreglar el local, luego subimos las cuotas, porque pagábamos apenas 25 pesetas al año, y, entre todos, construimos nuevos tronos". Por aquellas fechas, sumaban 25 hermanos, ahora, alcanzan los 950. Ninguno de sus vecinos pone en duda que, gracias a su dedicación y desvelos, de un tiempo a esta parte, se programan 14 desfiles, en el que participan más de 3.000 cofrades y Astorga forma parte del exquisito club de las fiestas declaradas de Interés Turístico Regional por la Junta.

Su cofradía, la de la Vera Cruz aporta nueve pasos y organiza cinco procesiones, una cifra nada desdeñable en una localidad que no supera los 13.000 habitantes. "Pero, no soy ningún beato", asegura Santos, "sí es verdad que la Semana Santa me parece el festejo más importante del año, porque a mí me gusta mucho la exaltación del rito que rodea a toda esta celebración y también el boato que la envuelve".

.Este auge inusitado de la Semana Santa ha ido parejo a su dedicación en la fabricación de medallones que ahora cuelgan del pecho los Hermanos Mayores de muchas cofradías leonesas en señal de distinción, así como de los cetros que portan un puñado de jueces en las procesiones. En su afán por mejorar la arboladura de estas ceremonias ha restaurado las andas en plata sobre la que descansan las imágenes en los desfiles y ha creado coronas en oro para vírgenes. "A mis trabajos les imprimo el mismo apasionamiento que cuando participo en la procesión del Desenclavo, la noche del Jueves Santo".

José Manuel Santos mantiene abierto uno de los pocos talleres de orfebrería que, en Castilla y León, aun confecciona piezas en metales preciosos para la Semana de Pasión. Autodidacta, comenzó con un comercio de joyería hasta que cierta mañana un sacerdote le pidió que realizara un cáliz. Desde entonces, "han pasado por mis manos todo tipo de piezas" y, aunque no se atreve a afirmarlo de viva voz, se siente heredero del burgalés Maese Calvo, de Enrique de Arce, y de aquellos artesanos de Renacimiento que durante el siglo XVI propiciaron un auge inusitado de la platería en lugares como Valladolid, Aranda de Duero, Peñafiel, Ávila o Medina del Campo.

A José Manuel le lleva una semana plasmar en papel el boceto de una medalla. Una vez elegido el formato, tiene que sacar los volúmenes, "es una labor en la que no se puede trabajar con prisas".

¿El precio? Por una medalla como la que creó para la Cofradía del Cristo del Perdón, de Astorga, cobró 1.200 euros. Mucho dinero para lo que pueden pagar la mayoría de las hermandades con escasos recursos económicos.

CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE LEÓN

Mostrar comentarios

Códigos Descuento