Sánchez
Pedro Sánchez, en un acto de campaña en Las Palmas de Gran Canaria. EFE

Pedro Sánchez no quiere un Gobierno de coalición tras el 28-A. Sabe que en las encuestas es favorito. "Lo tenemos muy cerca", ha dicho, antes de avisar que están a punto de lograr un Ejecutivo que "dependa de sí mismo" pero que al mismo tiempo "hable con todos". Además, dejó un recado para PP, Cs y Vox: "Lo otro son tres siglas, una derecha y cero futuro".

Sánchez, que ha congregado a unas 2.000 personas en el pabellón Gran Canaria Arena de las Palmas de Gran Canaria, ha defendido que España necesita ese gobierno que dé al país "cuatro años de estabilidad", que "dependa de su propia fuerza parlamentaria", que "apueste por las conquistas sociales" y que "hable con todos", siempre "dentro de la Constitución y del Estatuto de Autonomía".

"Que lo sepan todos los grupos", ha subrayado en respuesta a los independentistas y también a los que le acusan de pactar con ellos.

Con numerosos guiños locales en su discurso, no solo de reconocimiento a las "papas arrugás", sino también de crítica al Gobierno autonómico de Coalición Canaria, Sánchez se ha quejado de que nunca ha recibido un voto afirmativo de esta formación en las reformas que ha llevado a cabo en sus diez meses de mandato.

Ha dicho también que el Gobierno canario "hace lo mismo que la derecha española, que van a mentira por hora y a insulto por minuto", y que los socialistas van a "liderar el cambio político" en las elecciones municipales y autonómicas de mayo porque "respetan" Canarias.

"Nos estamos jugando si queremos avanzar"

Al acto han acudido el veterano Gerónimo Saavedra, ministro con Felipe González al que Sánchez se ha referido como un "extraordinario ministro y un magnifico presidente de Canarias" y Juan Fernando López Aguilar, ministro de Justicia con Zapatero.

Ambos han recibido una fuerte ovación, igual que Sánchez cuando ha defendido la necesidad de regular la eutanasia para reconocer la "libertad para el buen morir y la dignidad".

Tras hacer hincapié en que el PP, Cs y Vox "se parecen como tres gotas de agua", ha repetido el que es su principal mensaje de campaña: "Nos estamos jugando si queremos avanzar o retroceder cuarenta años".

Ha subrayado que a los socialistas no les "basta con una vitoria", sino que necesitan una "gran mayoría parlamentaria que dé estabilidad" al país, y por eso ha apelado "al voto de los que alguna vez en cuarenta años votaron al PSOE pero luego se fueron a la abstención y singularmente a los que no le han votado nunca".