Cartel de la semana Santa de Palencia
Cartel de la semana Santa de Palencia DIP. PALENCIA - Archivo

Se trata de descubrir "un sinfín de tradiciones religiosas, culturales, etnográficas, antropológicas y gastronómicas" impulsadas por la Diputación Provincial (www.diputaciondepalencia.es) en una Semana de Pasión donde no puede faltar las manifestaciones propias de la Semana Santa en Castilla y León, "sentimiento, recogimiento y silencio".

Así, en la villa medieval de Ampudia el sonido de las dulzainas de los dulzaineros de este municipio acompaña la procesión de 'La Pasión del Redentor' el Viernes Santo, mientras que las carracas, algunas de ellas del siglo XIX, se hacen sonar en los Oficios del Jueves y Viernes Santo; mientras que estos dos días, en Astudillo, se podrán oír las coplas populares mientras que en la tarde del Sábado Santo, los más pequeños realizarán un muñeco de cartón y madera que recorrerá las calles del pueblos sobre unas angarillas.

Los niños llevarán la cara pintada y pedirán limosna para la difunta 'Titera' y para la merienda de quienes la acompañan.

En Autilla del Pino como cada Viernes Santo desde el siglo XVII, dos nazarenos portarán la Cruz Grande de la que tirará un niño vestido de ángel y con una cestita de mimbre mientras que los vecinos de Barruelo de Santullán se implicarán en la mañana del Viernes en un Vía Crucis procesional con tres cruces, de las que la de mayor peso será portada por los hombres y la de menor tamaño por las mujeres y los jóvenes de la localidad.

La vistosidad y singularidad se vive en la Semana de Pasión de Carrión de los Condes, donde la sobriedad preside todas y cada uno de las procesiones mientras cofrades, vecinos y visitantes pueden degustar las tradicionales 'saladillas', almendras tostadas saladas maridadas con limonada para dar así cumplimiento a la tradición de 'matar judíos'. La Semana Santa carrionesa finaliza el Lunes de Pascua cuando los niños protagonizar la fiesta de 'Los Ángeles somos' en la que los monaguillos de todas las parroquias piden limosna y alimento mientras cantan un villancico que data del siglo XVI.

En Castrillo de Villavega se ha mantenido desde el siglo XVI 'El canto de los versos' de la Pasión a cargo de la Cofradía de las Ánimas, a la que pertenece la práctica totalidad de vecinos del pueblo mientras que el Jueves Santo,

soldados romanos que portan largas picas escoltarán al penitente, a quien también escoltan dos niños que caminan recitando los versos de la Pasión.

En Dueñas, merece atención el Jueves Santo, con el desfile del paso 'Ecce Homo', de Diego Siloé, acompañados por los cofrades que vistes unas túnicas peculiares denomindas 'nafallas' mientras que en Fromista es parada obligatoria el Vía Crucis de la mañana de Viernes Santo. que parte de San Pedro y llega hasta la ermita de la Virgen del Otero con la imagen de 'La Soledad', tras la que camina un hombre que porta una gran cruz y escenifica las tres caídas de Jesús y que va atado por la cintura a cuatro penitentes que visten túnicas negras y portan lanzas y que representan a los judíos.

Un Vía Crucis viviente en la mañana de Jueves Santo es una de las peculiaridades de Grijota, que vive una Semana Santa envuelta en "sobriedad, sencillez y recogimiento" mientras que en Herrera de Pisuerga es una tradición arraigada el juego popular de las Charpas o Chapas, donde se alcanza cifras muy altas de dinero.

En Osorno se mantiene una tradición que también es propia de la capital palentina y es en la procesión 'La Oración del Huerto' de Jueves Santo el rito de la 'colación' que consiste en repartir entre los hermanos de la Cruz un panecillo de anís, dos en el caso de los cofrades que han portado un paso. Panecillo que se acompaña de vino tinto o limonada.

En Paredes de Nava la singularidad de su Semana Santa viene motivada por los penitentes que cargan grandes cruces, con pies descalzos y llevando coronas de espino en sus cabezas, mientras el silencio envuelve las calles mientas que en Revenga de Campos es cita obligada es la procesión del Silencio del Viernes Santo, en la que un vecino representa a Jesús y porta una gran cruz pesada además de que escenifica las tres caídas y cubre su rostro y cuerpo para no ser reconocido.

En Saldaña, la Semana Santa concluye el Lunes de Pascua en el que todos los niños celebran el 'Lunes de los huevos' y salen al campo a comer tortillas, mientras que en Villada se mantiene una tradición que ya aparece en un libro del siglo XVI y es la 'Procesión de los caramelos', que se celebra el Jueves Santo y en la que penitentes y asistentes compartes caramelos que reparten los cofrades.

En Villaherreros, la Cofradía de la Cruz, que se fundó en 1681 es la encargada de organizar las procesiones y subastar el Domingo de Ramos los pasos, faroles, cruces e insignias entre los vecinos mientras que en Villasarracino los cofrades no visten las típicas túnicas, sino que van ataviados con la capa castellana mientras que las mujeres que

hacen penitencia cubren su rostro con una gasa negra, van descalzas y llevan coronas de yedra.

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