Dormitorio
Imagen de archivo de un dormitorio. GTRES

La plataforma de alquiler de apartamentos Airbnb es un medio cada vez más utilizado para pernoctar durante las vacaciones o las escapadas de fin de semana. Pero a veces, pueden convertirse en malas experiencias. La historia que le ocurrió a un escritor de viajes estadounidense, Lee Abbamonte (que se vanagloria de haber estado en todos los países del planeta) da pie a tomar medidas de prevención a la hora de alquilar una casa.

Abbamonte pasó unos días en Madrid y tiempo después recibió un correo electrónico de la supuesta dueña, muy enfadada, con fotos de desperfectos en la vivienda. Según este e-mail, Abbamonte y sus invitados dejaron basura en el suelo de una habitación y desperfectos en muebles, como una silla valorada en 4.000 euros.

El escritor niega los hechos: "La silla, que era un pedazo de mierda, ya estaba rota cuando llegamos. Literalmente nos sentamos en ella una o dos veces y vimos aparecer las plumas. Las recogimos y eso fue todo. Ni siquiera se nos ocurrió que eso era un problema o que debiéramos informar".

En el conflicto medió Airbnb, que dio la razón a la propietaria. Aunque no se presentaron cargos contra el estadounidense, se le considera responsable y su cuenta fue anotada para una futura multa si algo sucediera.

¿Qué hacer si te encuentras en esta tesitura? Gizmodo publica algunos consejos para evitar estas situaciones. Y el primero de ellos es hacer fotos de toda la casa en cuanto llegues y también justo antes de irte. Las imágenes servirán como prueba del estado del apartamento en ambos momentos. Gizmodo recomienda también un sello con fecha y hora de salida. Asimismo, si cuando llegas encuentras algo dañado, debes informar al anfitrión de manera inmediata.

De manera previa, la recomendación es leer atentamente los comentarios que tiene cada usuario. Desconfía de los apartamentos sin comentarios y si los usuarios están verificados. Otra forma de asegurarse es contactar con el dueño y comprobar su disposición y su comunicación.