Querer como se quieren los ‘millennials’
Dos jóvenes tomándose una foto. ARCHIVO

La mitad de los jóvenes veinteañeros nacidos en España entre 1983 y el 2002, conocidos como la generación millennial, se han quedado o se van a quedar fuera de la clase media, según un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), presentado este miércoles.

El informe destaca que mientras el 60% de los españoles nacidos entre 1942 y 1964 pertenecían a la clase media cuando tenían 20 años, este porcentaje se redujo al 58% con los nacidos entre 1965 y 1982 (la generación X) y al 50% cuando se trata de los millennials.

Estos datos están por debajo de la media de los países de la OCDE, en los que el 68% de los nacidos entre 1942 y 1964 formaban parte de la clase media a sus veinte años de edad, frente al 64% de la generación X y el 60% de la generación millennial.

El informe de la OCDE considera dentro de la clase media a las familias cuyos ingresos se sitúan en torno al 75% y el 20 % del sueldo medio de cada país, es decir entre los 11.450 euros y 30.542 por persona para el caso de España, según la organización.

Menos clase media

La OCDE advirtió de que entre mediados de los años 80 del siglo pasado y mediados de la primera década de este siglo, el número de hogares de los países de la OCDE que pertenecían a la clase media se redujo del 64% al 61%, por lo que instó a los gobiernos a tomar medidas para frenar este descenso.

Según el documento presentado este miércoles, cada vez es más caro para la clase media mantener su estilo de vida, especialmente por el coste de la vivienda, la buena educación y la atención sanitaria, que han crecido por encima de los salarios, lo que ha llevado a que uno de cada cinco núcleos familiares de clase media gaste más de lo que gana.

La OCDE precisa que en España el 55% de la población cumple con los criterios de lo que se considera clase media, mientras que un 17% de los españoles tienen bajos ingresos —entre el 50% y el 75% del sueldo medio—.

Españoles pobres

Además, un 16% de los españoles son pobres —cobran menos del 50 % del sueldo medio—, frente al 11% de la media de los países de la OCDE.

En el otro extremo, solo un 12% de los españoles gana más del doble del sueldo medio, frente al 9% de la media en los países de la OCDE.

En cuanto a los gastos en vivienda, estos han absorbido progresivamente cada vez más recursos de la clase media, según el informe, que apunta que en 2015, el 33% del gasto de los hogares españoles de clase media se dedicaba al hogar, frente a un 29% en 2005 y un 24 % en 1995.

Comparado con el resto de países, si bien en 1995 el gasto de España en vivienda estaba un punto porcentual por debajo de la media, en 2015, las familias españolas superaban la media por un punto.

El estudio también pone atención en la ansiedad de la clase media por el temor a que muchos trabajos acaben siendo automatizados. Sobre este apartado, el informe apunta que un 24% de los empleos que ocupan los trabajadores de la clase media española tienen un "alto riesgo" de automatización, frente al 18% de la media general.

Por otra parte, el 29% de los empleos de la clase con menos recursos y el 15% de los trabajos de quienes más ingresan, están en esta misma situación de riesgo.

Desigualdad

El informe de la OCDE Bajo presión: La clase media exprimida señala asimismo que el nivel de vida de la clase media ha caído o se ha mantenido estancado en las últimas tres décadas, frente a los grupos con más ingresos, que han continuado acumulando ingresos y recursos.

De acuerdo con el estudio, los hogares de la clase media de los países integrantes de esta institución están "cada vez más angustiados por su situación económica" y muchos consideran "injusto" el sistema socio-económico. Según la OCDE, el 10% de las personas más ricas acumulan casi la mitad de la riqueza del mundo, mientras que el 40% de las personas con menos ingresos se reparten el 3%

El informe, que también llama la atención sobre la persistencia de las desigualdades de género, y sobre unas perspectivas laborales cada vez más inciertas, insiste en que esta tendencia es "política y económicamente insostenible" porque, según establece el estudio, "una clase media próspera y fuerte es crucial para cualquier economía con éxito y una sociedad cohesionada".

De este modo, plantea que en el sistema político actual mientras la clase media se ha convertido es el sector más vulnerable, es a su vez el que "sostiene el consumo, dirige una gran parte de la inversión en educación, sanidad y vivienda y juega un papel clave en apoyar los sistemas de protección social a través de sus impuestos".

Sociedades con una clase media fuerte, apunta la OCDE, tienen bajos niveles de crimen y disfrutan de mayores niveles de confianza y satisfacción, así como de una mayor estabilidad política y buen gobierno.

Ante este panorama tan poco halagüeño, la OCDE insta a las autoridades a aplicar planes de acción que aborden estos problemas y alivien las cada vez mayores presiones económicas que sufre la clase media "Los gobiernos deben tener un amplio abanico de herramientas políticas para abordar los retos que presentan estos gastos injustos e inabordables y la vulnerabilidad laboral, por lo que se necesitan reformas en el mercado de trabajo, la educación, los sistemas de formación, así como de las políticas sociales y fiscales", asegura el estudio.