Comunidad Valenciana

Algunos vecinos "escuchaban muchos gritos" procedentes de la vivienda en la que residía Nelea en Vinaroz

Agentes de la Policía Judicial entrando en la vivienda que compartían Nelea y su novio.
Agentes de la Policía Judicial entrando en la vivienda que compartían Nelea y su novio.
Raquel Segura / EFE

El número de personas sobre las que está puesta la lupa por la muerte de Nelea aumenta: los padres del principal sospechoso de haber perpetrado el crimen (el novio de la joven moldava de 26 años) fueron detenidos el lunes y este martes estuvieron en las dependencias de la Guardia Civil a la espera de pasar a disposición judicial. Se investiga si estos encubrieron a su hijo, un joven rumano de 22 años y presunto autor del asesinato u homicidio de Nelea, algo que tendrá que determinar la autoridad judicial.

Con estos dos arrestos, se eleva a cinco el número de detenidos: el novio de la víctima, detenido el viernes y enviado a prisión provisional, comunicada y sin fianza; dos amigos de este, que se encuentran en libertad provisional y con la obligación de comparecer en el juzgado una vez al mes; y ahora sus padres, que residen en Ulldecona (Tarragona) "desde hace tiempo", según fuentes oficiales.

Allí, en Ulldecona, tras la confesión del compañero sentimental de la víctima, desenterraron el domingo los restos del cadáver de la joven, que estaban sepultados en un descampado y presentaban "signos de violencia".

"Muchos gritos"

"Era una chica muy guapeta y no hablaba casi castellano. Intercambiamos unas pocas palabras una vez cuando las dos estábamos paseando al perro. Cuando vi sus imágenes a través de los medios con el perro, caí en que era ella", cuenta una vecina de Vinaroz (Castellón) a 20minutos. Esta mujer vive muy cerca de la calle del Molino, donde habitaba la pareja. Asegura que algunos inquilinos que residen en el mismo bloque que Nelea "escuchaban muchos gritos" procedentes de su casa.

Otro vecino del municipio, empleado de hostelería, cuenta a este medio que la joven era una clienta esporádica de su bar, al que "casi siempre iba sola". Un día, su mujer, que también trabaja en el negocio, les vio en pareja:"Estaban en un rincón, pero no se veía nada raro. No discutieron ni nada. Eran más reservados, probablemente por su cultura". "Aquí la gente está sorprendida. Los vecinos sí que les habían escuchado discutir, pero no como para lo que ha sucedido... La gente está alucinada". Al igual que la otra vecina, este hombre coincide en que Nelea "era muy maja y muy llamativa, muy guapa. Era una persona que no pasaba desapercibida".

El crimen de Katharina

No es la primera vez que la violencia de género se cobra la vida de una mujer en Vinaroz. Hace tan solo dos años, en 2017, un disparo en la cabeza mató a Katharina, una alemana que meses antes había huido de Marcel, su exnovio –también alemán–, para iniciar una nueva vida en España. Él la siguió hasta su nuevo refugio y apretó el gatillo para poner fin a la vida de la mujer. Después se suicidó.

Ahora, con el asesinato de Nelea, Vinaroz recuerda lo ocurrido. "En términos de prensa [el crimen de la chica alemana] ocurrió hace mucho. En términos del pueblo, hace no tanto", lamenta Lara Domenec, presidenta de la asociación feminista Femme Força Vinaros, a través de una llamada telefónica.

"Sentimos rabia, sentimos dolor, ira... pero también determinación para decir no; para decir que esto se va a acabar", condenaba el lunes por la tarde Charo, la tesorera de la asociación, durante un acto convocado por Femme Força Vinaros.

Domenec, anunció el lunes que su asociación ya ha "presentado un decálogo para que se lea en la moción del Ayuntamiento de Vinaroz". En él proponen "que se termine de implementar el plan de igualdad, algo que aún no se ha hecho; que los planes de igualdad se doten económicamente, ya que si no se dotan de recursos económicos y de personal cualificado, no funcionan".

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