Reparación de un aneurisma de aorta con un injerto de tejido criopreservado
Reparación de un aneurisma de aorta con un injerto de tejido criopreservado HOSPITAL VIRGEN DEL ROCÍO

Un aneurisma cerebral es un ensanchamiento o deformación de una arteria cerebral y pueden ser asintomáticos y pasar desapercibidos o producir síntomas y lesiones. Normalmente se detectan y producen síntomas cuando son grandes o cuando al romperse, producen un derrame cerebral, al sangrar o filtrar pequeñas cantidades de sangre.

Los síntomas son muy diversos, desde dolores de cabeza, náuseas o vómitos hasta visión distorsionada, dolor en el entorno de los ojos y adormecimientos en la cara o el cuerpo o pérdidas de conocimiento en los casos más graves. Cabe recordar que sólo un profesional médico debe diagnosticar y tratar cualquier afección y que siempre hay que acudir a estos profesionales si se tienen dudas.

Derrame entre el cráneo y el cerebro

A menudo, los aneurismas producen hemorragias que pueden darse en diferentes capas y partes del cerebro.

Este tipo de sangrados se tratan inicialmente mediante cirugía, que incluye incisiones en el cuero cabelludo y el cráneo para localizar el aneurisma y detener el flujo de sangre, por diversos métodos dependiendo del caso.

Los aneurismas de diagnostican a través de pruebas como tomografías (una técnica avanzada de rayos x), a veces de contraste gracias a tintes inyectados en el flujo sanguíneo; análisis del líquido cefalorraquídeo, donde se busca presencia de sangre; resonancia magnética o angiografía cerebral, por la que se introduce un pequeño tubo desde la ingle, pasando por el corazón, hasta el cerebro, para introducir un tinte que permita la detección del aneurisma.

Si se sospecha que se puede sufrir esta efección es muy importante informar a los facultativos de antecedentes familiares de aneurisma, pues puede deberse a trastornos congénitos.

El tratamiento del aneurisma es muy diverso dependiendo del lugar del cerebro donde se produzca pero suele ir de la cirugía, por la que se abre el cráneo y se accede al vaso sanguíneo dañado para cerrarlo, a la embolización, cuyo objetivo es el mismo, el cierre del vaso saguíneo, pero que se hace por el interior de las venas con un catéter (pequeño tubo flexible) que se introduce por lo general por una arteria desde la ingle y una vez en vaso problemático se sella mediante espirales metálicas que cierran el flujo de sangre u otros métodos de bloqueo.

¿Qué lo diferencia de un ictus?

Se conoce como ictus a la enfermedad cerebrovascular que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. Pueden ser de dos tipos: isquémico (los vasos se obstruyen por trombos o embolismo cerebral) y hemorrágico (el vaso se rompe, lo que provoca que la sangre irrumpa en el cerebro).

El aneurisma es una región inflada o debilitada de un vaso sanguíneo y, si no se trata el problema, crece hasta que el vaso se rompe provocando el ictus hemorrágico. Es este último caso el que ha afectado a Jorge Javier Vázquez.