Tarjetas SIM
Tarjetas SIM de teléfonos móviles. Picodi

Los fabricantes de celulares inteligentes llevan años buscando la manera de hacer sus aparatos algo más pequeños. El reto es complicado.

Para ello, la empresa de diseño de microprocesadores móviles ARM ha desarrollado un nuevo formato llamado iSIM o integrated SIM, que se integrará dentro de los SoC (System on Chip) que usan los fabricantes de móviles.

La idea es que además de en celulares, se use en dispositivos de la internet de las cosas (IoT), que son objetos inteligentes conectados de manera inalámbrica a la red, como sensores y aplicaciones.

La diferencia en tamaño es clara: las Nano SIM actuales miden 12,3 x 8,8 mm, mientras que las iSIM tendrán un tamaño aún no determinado pero que será "una fracción de un milímetro cuadrado". Lo que ayudará a ahorrar espacio en los dispositivos móviles y en costes para los fabricantes, que en lugar de pagar "decenas de centavos" por tarjeta pagarán ahora menos de diez. También cabe la posibilidad de evitar que la tarjeta se extravíe o se dañe.

Según afirma la compañía, para el 2050 habrá 4.400 millones de dispositivos IoT conectados a la red móvil. Para el año 2035 se espera que haya conectados 1 billón de dispositivos en todo el mundo: 125 por cada persona actualmente en el planeta.

La idea de ARM es singular pero tendrá que ganarle la partida a la eSIM y también convencer a las operadoras. Para ARM las ventajas de integrar la iSIM en el SoC de fabricantes es evidente y de hecho esperan ver las primeras soluciones en funcionamiento antes de que acabe el año.