Según ha informado el Sindicato en un comunicado, el estudio, elaborado con la colaboración de los Técnicos de Emergencias Sanitarias (TES), pone de manifiesto las necesidades existentes en el SUMA 061 y aporta las soluciones que "serían adecuadas para adaptar el servicio a la situación actual de la isla, con un incremento significativo de la población en los últimos años y una dispersión geográfica que dificulta el cumplimiento de los tiempos que debe cumplir un servicio de urgencias y emergencias".

Los sectores sanitarios de Inca y Manacor son los más afectados por esta "falta de recursos" y su "inadecuada organización".

En el primer caso, los profesionales TES cuentan con cuatro ambulancias para dar cobertura a una superficie que abarca más de mil kilómetros cuadrados y a una población que se sitúa en casi 126.000 habitantes, que se incrementan considerablemente con la población estacional, que prácticamente se ha duplicado en los últimos diez años.

El número de recursos es el mismo en el sector sanitario de Manacor, que comprende una superficie de casi 1.400 kilómetros cuadrados y da cobertura a una población de 143.906 habitantes, sin contar la población estacional.

Con este estudio, que se ha trasladado a la Consellera de Salud, Patricia Gómez, al Director Gerente de Gsaib, Manuel Palomino, a la Coordinadora de Gsaib, Beatriz Collado, y a los representantes políticos de los diferentes partidos de los ayuntamientos afectados, se quiere "poner de manifiesto las necesidades actuales para que los responsables de la sanidad balear evalúen la situación y refuercen los recursos en las zonas afectadas".

"Solo así conseguiremos un servicio de urgencias y emergencias eficaz y dotaremos a los ciudadanos de una asistencia sanitaria extra hospitalaria de calidad", ha explicado Alejandro Juan Alonso, responsable de Acción Sindical de SAE en Baleares.