El príncipe Harry y Megan Markle
El príncipe Harry y Megan Markle durante su visita a Dubbo, Nueva Gales del Sur. GTRES

El pasado 3 de marzo los duques de Sussex se unieron a la comunidad de Instagram abriéndose una cuenta y, de paso, batiendo el récord mundial de obtener un millón de seguidores en la red social en el menor tiempo posible.

El príncipe Harry y Meghan Markle alcanzaron el millón de followers en cinco horas y 45 minutos, lo que pone en evidencia la cantidad de defensores que tienen en todas partes del mundo. Sin embargo, por culpa de esta nueva cuenta que se han abierto, ahora tienen un detractor muy cabreado.

Se llama Kevin Keiley y es un vecino de Sussex, condado del que son duques el hijo de Lady Di y su esposa. Es profesor de autoescuela, tiene 55 años y vive en Worthing y como el hombre vive en West Sussex, cuando se creó su cuenta de Instagram decidió llamarla @sussexroyal que llevaba desde hacía tres años hasta que ahora los duques de Sussex le han quitado el nombre.

Keiley contó a Vanitatis que se enteró de esta 'usurpación' por su hijo: "Me dijo 'mira en Instagram'. Así que lo hice y me di cuenta de que mi cuenta ya no era @sussexroyal sino @_sussexroyal_, con barra baja".

El hombre explica que él no tenía muchos seguidores y que no publicaba a menudo, pero le molesta que nadie de la familia real ni de Instagram haya contactado con él para, al menos, pedirle permiso o notificarle el cambio del nombre en su cuenta.

"No he vuelto a entrar en Instagram y soy reacio a hacerlo hasta que hable con ellos personalmente", asegura el vecino de Sussex, que ha empezado su pequeña venganza contra la red social por lo ocurrido.

La política de la red social permite a la compañía hacer cambios en aquellas cuentas que han estado inactivas durante un tiempo, sin embargo, Keiley ha optado por hacer boicot a Instagram y se aferra a su cuenta de Twitter (con el mismo nombre), la cual asegura que usará a diario para que no se la birlen.