Crédito tarjeta tpv virtual datáfono
Para una empresa, los terminales de punto de venta permiten gestionar los cobros además de los tickets de venta y el inventario. ARCHIVO

Según un informe del banco británico HSBC, desde 2009 la circulación del dinero en metálico ha disminuido un 44%, una cifra que aumenta cada año y que parece indicar que monedas y billetes terminarán desapareciendo poco a poco. De hecho, en países como China o Suecia cuentan con sistemas de pago electrónicos y virtuales tan desarrollados que las transacciones en efectivo apenas representan un 1%.

Las tarjetas de crédito son, en buena parte, las causantes de esa caída, pues se trata de un sistema de pago mucho más cómodo y rápido tanto para el comprador como para el negocio. Para una empresa, los terminales de punto de venta -también conocidos como datáfonos- permiten gestionar los cobros, los tickets de venta y el inventario, pues además del hardware (dispositivo físico en el que se introduce o se acerca la tarjeta) cuenta con un sistema de software para dirigir las ventas.

En los últimos años, el tradicional datáfono ha evolucionado a dispositivos más pequeños y prácticos, del tamaño de un smartphone, mucho más intuitivos y fáciles de usar. Con la aparición de los comercios electrónicos estos dispositivos se han convertido también en virtuales, una nueva versión con el mismo objetivo que la anterior: facilitar la compra del usuario. No hay que olvidar que en Internet un 10% de los compradores abandonan este proceso llegados al momento del carrito de compra, por lo que establecer un método de pago rápido y fiable repercute de manera positiva en el negocio.

¿Qué ventajas tiene el TPV Virtual?

La transferencia bancaria o el método contrarreembolso fueron las primeras opciones de pago en los negocios electrónicos, dos opciones que hoy están prácticamente obsoletas en el ecommerce, ya que ralentizan el proceso de compra.

El TPV Virtual es el servicio de pago a través de internet, una plataforma que ofrecen las entidades bancarias y que se encarga de validar la información y de gestionar el proceso de cobro a través de sus servidores. Se trata de un sistema mucho más fácil y rápido en cuanto a gestión se refiere. Admite todo tipo de tarjetas y, una vez realizada la transacción, el cargo se recibe de manera instantánea y con datos bancarios verificados, por lo que el riesgo de impago es mucho menor. Además, desde las aplicaciones de banca electrónica se pueden revisar al instante todas las transacciones.

Al funcionar a través de un banco, este método cuenta con el certificado SSL, un protocolo de seguridad que garantiza que los datos viajan de manera encriptada y segura a través de la web. Aunque recurrir a este sistema implica añadir un paso más en el proceso de compra, muchos clientes se sienten más seguros al ver el logotipo de una entidad bancaria, lo que genera más confianza a la hora de realizar la compra.

Aunque existen otras plataformas y aplicaciones de pago en el mercado y la contratación del TPV implica una pequeña comisión, incluir este sistema como opción de pago resulta casi obligatorio para cualquier negocio, facilitando así la compra y dando a las clientes la mayor comodidad posible en este proceso.