Urkullu junto a tres diputados socialistas del Parlamento vasco.
Urkullu junto a tres diputados socialistas del Parlamento vasco. EFE

Los Gobiernos central y vasco cerrarán previsiblemente la semana que viene el traspaso de cuatro competencias, tres de ellas previstas y un tramo de autopista planeado para más tarde, y Vitoria cuenta con cerrar otras cuatro más antes del 28-A.

Sin embargo, no dará tiempo a entrar en los temas más espinosos sobre los que Pedro Sánchez e Íñigo Urkullu han pactado también traspasos, como prisiones, aeropuertos, paradores de turismo, hidrocarburos o competencias en inmigración. Seguirá formando parte de la llamada agenda vasca que el PNV hará valer en las negociaciones para investir a presidente que salga de las urnas.

Estas competencias forman parte del bloque de traspasos que, por complicados, la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, y el consejero vasco de Presidencia, Josu Erkoreka, decidieron dejar para el final el pasado mes de enero, cuando aún no se avistaban las elecciones del 28-A.

Por tanto, Urkullu no se las exigirá por tanto ahora a Sánchez, pero el Gobierno vasco considera que lo firmado con él obliga al Ejecutivo central, sea del signo que sea. Así, seguirá reclamando estas competencias al próximo inquilino de La Moncloa, pero antes entrarán en las negociaciones de la investidura. Aunque fuentes del PNV se niegan de momento a ponerse en ese escenario, en el Gobierno vasco se da por descontado que la reclamación de prisiones, paradores o aeropuertos formará parte de una eventual negociación en el Congreso.

Próximos traspasos

A más corto plazo, la semana que viene habrá ya pruebas reales de la "mejora del clima" de entendimiento que el PNV logró arrancar al Gobierno en pleno debate sobre los reales decretos-ley de Pedro Sánchez. El líder del PP, Pablo Casado, los calificó ayer de "decretos abertzales" por el apoyo que también obtuvieron de Bildu.

Está previsto que la semana que viene se reúna la Comisión Mixta de Transferencias para sellar el traspaso del Estado al Gobierno vasco de la jubilación ordinaria de trabajadores afectados por un ERE, legislación sobre productos farmacéuticos y del seguro escolar. También de un tramo de la autopista AP-68 entre Bilbao a Zaragoza que en principio estaba previsto transferir más adelante.

De esta primera hornada de traspasos que Batet y Erkoreka pactaron en enero transferir faltan cuatro, que Victoria cuenta con terminarán de en manos del Gobierno vasco antes de que el Gobierno de Sánchez entre en funciones, el 29 de abril.

Se trta de las funciones de transportes ferroviarios de Feve y Cercanías, escuelas viajeras, el centro de estudios de obras públicas y la administración institucional e innovación tecnológica.