El PNV ha hecho este miércoles una demostración de fuerza ante el Gobierno y le ha obligado a comprometerse a dar nuevos pasos hacia los traspasos de competencias acordados a cambio de su apoyo a los decretos preelectorales de Pedro Sánchez. Hasta el punto de que uno de ellos, de vivienda, ha llegado a depender únicamente del voto de los vascos.

El PNV ha aprovechado que el Gobierno necesitaba sus votos en la Diputación Permanente para recordarle sus "compromisos" incumplidos en materia de traspasos. Por ejemplo, el año pasado se transfirió al Gobierno vasco la gestión de un tramo de la autopista AP1 y se acordó hacerlo con dos líneas de ferrocarril, pero Vitoria todavía espera el de prisiones que acordó con Pedro Sánchez y reclama también la Seguridad Social, para lo que no hay acuerdo con Madrid.

El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, no ha querido concretar qué esperan exactamente del Gobierno a cambio del apoyo que le han brindado este miércoles. Se ha limitado a señalar que "queríamos aclarar si había o no voluntad" para terminar de cumplir los compromisos. Sobre la manera de lograrlo, ha explicado lo evidente: "Se supone que van a estar escuchando tus preocupaciones un poquito más en este momento que estaban los decretos".

Por conocida, los diputados socialistas observaban con resignación una actiutud que, no obstante, ha movilizado al Gobierno. Aunque ha advertido de que "podía haber llegado" hasta el presidente, Esteban no llegó tan lejos pero sí ha hablado con la vicepresidenta , Carmen Calvo, y el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, también ha confirmado contactos. A media tarde, cuando el PNV elevó su órdago dejando en vilo el segundo decreto de vivienda y alquiler, se vio a Esteban pasilleando por el Congreso con el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Antonio Montilla.

Finalmente, el PNV ha quedado satisfecho y ha contribuido con sus votos a que salieran adelante los seis reales decretos-ley, no sin que antes Compromís también se animara a pasar, aunque sin respuesta, su factura al Gobierno. Los valencianos han empezado la jornada pidiendo una transferencia debida de 3.100 millones del Fondo de Liquidación Autonómica (FLA) para que la Generalitat pague su propia "política social", de la misma manera que ellos estaban dispuestos a hacer posible la del Gobierno de Sánchez.

Mayoría de la moción de censura

Además de la fuerza que conserva el PNV en el Congreso casi en cualquier circunstancia, este miércoles también ha quedado claro que Sánchez ha prefirido buscar el apoyo de Podemos y los independentistas de ERC, PDeCAT y Bildu, así como Compromís, en lugar de explorar una mayoría con Ciudadanos.

Los de Albert Rivera observaban los "peajes" de Sánchez al PNV mientras aseguraban que no ha habido acercamiento por parte del PSOE para negociar. Aún así, han votado a favor de los decretos sobre el brexit y de igualdad que amplía las bajas de paternidad y se abstuvieron en el de la estiba.

Por el contrario, el PP no ha cedido y ha rechazado los seis decretos. "El señor Sánchez pretende hacernos creer a todos que es social lo que es propaganda electoral", ha denunciado su diputado Carlos Rojas, en unas críticas de electoralismo que no han sido exclusivas del PP.Las han hecho todos los grupos, desde Podemos aCs.

En su competición particular, el PP tampoco ha dejado pasar la ocasión para destacar su "coherencia" frente a Cs, que "echa la bronca y luego apoya el decreto", ha dicho Rojas.