Cannabis
Una hoja de cannabis. PIXABAY

El interés por las nuevas drogas entre los usuarios que las utilizan con uso recreativo ha disminuido, según el informe de Energy Control correspondiente a 2018 en Cataluña. Además, en los últimos dos años, la cantidad de muestras adulteradas con nuevas drogas ha caído un 69%.

La coordinadora del Servei d'Anàlisi de Substàncies d'Energy Control, Mireia Ventura, ha apuntado este miércoles que esto puede ser provocado por la "alta predisposición" a las drogas clásicas, como el cannabis, que puede haber evitado la entrada de sustitutivos "potencialmente más peligrosos".

El Fentanyl, un grave problema en Estados Unidos

Asimismo, la cocaína ha dejado de ser la sustancia más adulterada y el levamisol, el adulterante que se detecta con más frecuencia. Ventura ha destacado como prioridad vigilar que no aparezcan nuevas drogas, como el Fentanyl, que están suponiendo un grave problema en países como los Estados Unidos.

Ventura también ha subrayado el riesgo que supone cuando el usuario no sabe qué adulteración tiene la droga. En el caso del éxtasis, con una dosis media que lleva aumentando desde 2010, la persona podría estar consumiendo hasta 10 veces más de lo que se habría propuesto. Esto, ha explicado, podría provocar una emergencia o, incluso, la muerte en algunos casos.

En esta línea, el subdirector general de Drogodependencias de la Generalitat de Catalunya, Joan Colom, ha apuntado que esta cuestión "aumenta los riesgos y supone un engaño al usuario" que las compra sin saber que pueden contener drogas emergentes, nuevas drogas o Nuevas Sustancias Psicoactivas (NSP).

En 2018, las drogas clásicas con más presencia de nuevas sustancias como adulterantes han sido el éxtasis (MDMA) y el LSD (en el 35% de los casos). Energy Control ha analizado 2.428 muestras y se han detectado 104 muestras con nuevas drogas, identificándose 38 sustancias diferentes. Con todo y con eso, Colom ha destacado que en Cataluña no se detectan adulterantes peligrosos como los opiáceos sintéticos (caso del fentanyl) o cannabinoides sintéticos.

A pesar de la disminución de la adulteración en comparación con años anteriores, la ketamina presenta el mismo nivel de adulteración. Donde sí que ha disminuido es en la presencia de adulterante en otras drogas. Ventura también ha destacado que las alertas durante los últimos dos años, 2017 y 2018, han disminuido "drásticamente" al detectar una menor presencia de sustancias potencialmente tóxicas y que se han identificado menos nuevas sustancias.

En 2016 se detectaron 95 sustancias diferentes y en 2018 solo se detectaron 38. Eso, ha explicado Ventura, significa que el mercado de nuevas drogas está cambiando, porque las nuevas drogas ya existentes y que presentan menos efectos secundarios "gustan más y son las que están quedando". Esto provoca, ha concluido, que no se creen nuevas.

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