Cristóbal Colón
Retrato de Cristóbal Colón atribuido a Rodolfo Ghirlandaia. GTRES

Un volumen de 2.000 páginas, depositado desde finales del siglo XVII en una colección en la Universidad de Copenhague, ha sido identificado como uno de los catálogos más importantes que el hijo de Cristóbal Colón confeccionó para su biblioteca a comienzos del siglo XVI, según investigadores de las Universidades de Granada y Cambridge.

Los profesores José María Pérez Fernández, de la Universidad de Granada, y Edward Wilson-Lee, de la de Cambridge, se desplazaron a Copenhague la semana pasada para examinar el manuscrito y constatar que no deja lugar a dudas sobre su naturaleza original.

Hernando Colón, hijo del descubridor de América, reunió durante su vida más de 15.000 títulos. Aunque la mayoría de los libros que se conservan de la colección original se encuentran ahora depositados en la Biblioteca Colombina de Sevilla, muchos de ellos se han perdido o se han dispersado por todo el mundo.

Pérez Fernández y Wilson-Lee, que en la actualidad trabajan en un monográfico sobre la biblioteca que publicará Yale University Press, han identificado volúmenes pertenecientes a la colección de Hernando en lugares tan distantes como la biblioteca John Carter Brown en los Estados Unidos o la colección de la Fundación Giorgio Cini en Venecia.

El manuscrito en cuestión es el llamado Libro de los Epítomes, una serie de resúmenes de más de 3.000 títulos, y es uno de los más importantes entre todos los catálogos que Hernando Colón confeccionó para clasificar su nutrida biblioteca.

A pesar de que le faltan algunas hojas al comienzo y al final, el volumen contiene en su estado actual casi 2.000 páginas y se encuentra en buen estado de conservación.

Los investigadores Pérez Fernández y Wilson-Lee incorporarán este descubrimiento a su trabajo sobre la biblioteca de Hernando Colón. Además, se han embarcado en un proyecto para digitalizar el manuscrito y hacerlo accesible a la comunidad académica y están trabajando en un estudio detallado del documento con un equipo de expertos en la materia.

El manuscrito ha estado depositado desde finales del siglo XVII en la colección de Árni Magnusson, un experto conocedor de la literatura islandesa y el primer catedrático de Antigüedades Danesas de la Universidad de Copenhague, institución a la que donó su colección tras su muerte.

Esta colección se compone sobre todo de manuscritos de origen islandés y en general de textos escandinavos, aunque también incluye documentos españoles provenientes de la biblioteca del diplomático Cornelius Lerche, embajador danés en España a finales del siglo XVII.