Pisos turísticos
Un turista con maletas en el distrito Centro. JORGE PARÍS

La proliferación de pisos turísticos, sobre todo en el centro de las ciudades, ha llevado a las principales urbes de España y de Europa a limitar esta actividad con medidas que van desde el establecimiento de registros previos y condiciones específicas hasta la moratoria en algunas áreas.

La regulación de los apartamentos turísticos ha vuelto esta semana a la actualidad al aprobar el Ayuntamiento de Madrid una nueva normativa que exige a los propietarios una licencia de actividad y un acceso independiente para los pisos que se alquilen más de noventa días al año.

Entre otras novedades, la norma permitirá a un turista alquilar una habitación dentro de una casa, una medida que ha causado polémica entre algunos sectores como el hotelero.

Límites, registros y prohibiciones

Cataluña fue pionera en la regulación de esta actividad, un proceso que inició hace siete años, y ahora la Generalitat prepara una nueva normativa.
En Barcelona, donde la concesión de licencias turísticas está congelada desde 2014, la regulación establece compensaciones para los pisos que se trasladen del centro a la periferia.

San Sebastián, una de las ciudades más turísticas de España, cuenta con una ordenanza que regula las viviendas turísticas desde el 1 de marzo del año pasado. Esta ordenanza limita el número de pisos por edificio, pone condiciones de habitabilidad, de ocupación y de superficie, y obliga a comunicar la actividad.

El Ayuntamiento de Bilbao aprobó en enero de 2018 una nueva regulación que establece que los pisos turísticos solo se permitirán en la primera planta de los edificios residenciales o en las plantas inmediatamente inferiores a las viviendas habituales.

La Comunidad Valenciana reguló esta actividad en 2018 y prohibió alquilar viviendas para actividad turística que no estén previamente registradas. Las sanciones pueden llegar hasta los 100.000 euros.

En Palma de Mallorca no hay pisos de alquiler turístico legales, porque desde abril del año pasado el arrendamiento vacacional está prohibido en todo el municipio por decisión del Ayuntamiento.

En Andalucía, desde 2016, es obligatorio inscribir los pisos turísticos en un registro. El 58 % de los inmuebles inscritos en el registro está en la provincia de Málaga.

Fuera de España, más de lo mismo


Fuera de España, en París, los propietarios deben estar registrados y no pueden alquilar el piso más de 120 días al año. Hasta comienzUrbanismo quiere prohibirlos en el centro de la ciudad.

En Londres, donde el centro ya está saturado de pisos turísticos, la oferta se ha ido desplazando a barrios periféricos y a los alrededores de la ciudad. La regulación obliga a tener una licencia especial del ayuntamiento para alquilar este tipo de viviendas durante más de 90 días al año.

Berlín aprobó el año pasado una ley para restringir los alquileres que obliga a los propietarios a registrarse, establece una serie de mínimos y fija sanciones de hasta 500.000 euros.

En Italia, uno de los destinos turísticos más populares del mundo, existe desde 2017 un impuesto que grava específicamente esta actividad, conocida como "tasa AirBnB". El propietario debe pagar un 21 % de lo que cobra al usuario por alquileres menores de 30 días.

En Nueva York, el mayor mercado de Airbnb en EEUU, la legislación prohíbe alquilar un apartamento o una habitación para una estancia inferior a 30 días, salvo que el dueño del espacio viva de forma permanente en la propiedad.