Foto Perdiz
Foto Perdiz FUNDACIÓN ARTEMISA - Archivo

El director general de Política Forestal y Espacios Naturales, Rafael Cubero, ha explicado a Europa Press que el Gobierno autonómico está "muy interesado" en la conservación de esta especia en declive, y esta apuesta pasa también por recuperar, en un primer paso, el hábitat del ave.

Según ha detallado, esta especie ha sido muy hibridada en el pasado con otras de más productividad y menor adaptación al terreno, con lo que los ejemplares resultantes contaban con una menor posibilidad de persistencia que conllevaba una pérdida genética.

Lo que plantea ahora el Gobierno es cumplir con la normativa que prohíbe especies exóticas y asegurar que las granjas produzcan ejemplares de más pureza que garantice que se trata de aves autóctonas.

La orden de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, que ya está muy avanzada, podría incluir una moratoria de cinco años para la adaptación de las granjas productoras. En todo caso, habrá que crear mecanismos para adaptar la norma si se aprecia afección negativa sobre los centros de producción cuando se ponga en marcha.

Para esta recuperación es clave el centro ubicado en Chinchilla de Montearagón, parado en la pasada legislatura pero orientado de nuevo bajo el Gobierno del PSOE. En él se trabaja para garantizar una fuente de reproductores de la especie con una pureza genética garantizada.

Esta especie, de gran importancia tanto desde el punto de vista cinegético como del punto de vista de conservación de especies silvestres, ha visto descender sus poblaciones en España por factores como la intensificación de la agricultura, la pérdida de calidad de sus principales hábitats, las sueltas de perdices de granjas con problemas sanitarios y genéticos o la excesiva presión predadora.

En este proceso de recuperación sólo se podrán realizar sueltas al medio natural de los ejemplares vivos de perdiz roja provenientes de granjas cinegéticas con Certificación u Homologación vigente de su calidad genética emitida por la Dirección General de Política Forestal.

Una vez certificada una granja, la renovación de los ejemplares del plantel de reproductores debe realizarse con individuos genéticamente aptos y procedentes bien de la granja de referencia de Chinchilla, de cualquier granja que haya obtenido la certificación de calidad genética, de ejemplares descendientes de los reproductores analizados dentro de la propia granja o de perdices provenientes del medio natural que se hayan capturado con esta finalidad, previa autorización de la Consejería y con garantías genéticas.

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