La Policía británica ha arrestado este viernes en Londres a un hombre que trataba de saltar una verja de seguridad de Downing Street, la residencia de la primera ministra británica, Theresa May.

El incidente se ha producido en el marco de las últimas protestas en Reino Unido en torno al brexit. Una parte de la población se manifestó este viernes para expresar su rechazo a la demora que está sufriendo todo el proceso de salida de Reino Unido de la UE.

Esta movilización contrasta con las concentraciones a lo largo de toda la semana reclamando un segundo referéndum, y todo ello cuando el Parlamento británico ha vuelto a rechazar por tercera vez el acuerdo propuesto por May.

La nueva fecha que se pone sobre la mesa ahora es el 12 de abril: antes de ese día, el Ejecutivo tiene que decirle a la UE qué quiere hacer. Hay dos posibilidades principales.

La primera, que Reino Unido pida una prórroga larga —de al menos un año— a los Veintisiete, una decisión que tendría que justificar mucho y que quedaría, en todo caso, en manos de los líderes europeos; además, implicaría la participación de los británicos en las elecciones europeas del 26 de mayo. La segunda, que el Gobierno de May decida irse de la UE sin acuerdo el 12 de abril, una opción que no convence a casi nadie.