Brunei
El sultán de Brunei, Hassanal Bolkiah. GTRES

El país asiático Brunéi ha anunciado que tanto el sexo gay como el adulterio estarán castigados con la pena de muerte por lapidación. Este es un paso más del país para la implementación de la ley Sharia o ley islámica, siendo el primer país asiático en introducirla.

El sultanato implementará las nuevas medidas del código penal, que también incluye castigos como la amputación de una mano o un pie a los ladrones, todas "supervisadas por un grupo de musulmanes", a partir del próximo miércoles.

Los grupos de defensa de los derechos humanos reaccionaron con numerosas movilizaciones ante el endurecimiento de las leyes de Brunéi, país en el que la homosexualidad está castigada con penas de hasta 10 años de cárcel. "Legalizar esas penas crueles e inhumanas es espantoso", dice Rachel Chhoa-Howard, de Amnistía Internacional.

Rachel añade que algunos de esos delitos "ni siquiera deberían ser considerados como tal, incluyendo las relaciones sexuales consensuadas entre adultos del mismo sexo".

"Estamos intentando presionar al gobierno de Brunei pero nos hemos dado cuenta de que queda muy poco tiempo para que la ley comience a aplicarse", dice Matthew Woolfe, fundador de The Brunei Projetc para los derechos humanos en el país. "Nos ha cogido por sorpresa que el Gobierno ya haya establecido una fecha para su implementación".

El sultanato anunció las medidas contra la homosexualidad en el año 2013, pero la aplicación se retrasó debido a la presión de las organizaciones de derechos y con la intención de que los funcionarios resolvieran los detalles. Ya en 2015, el país prohibió las celebraciones excesivas de Navidad por miedo a que los musulmanes se desviaran.