Tanit Plana. Florentina
Tanit Plana. Florentina. De la serie Violencia aplicada. TANIT PLANA

De lo más íntimo y pequeño a la hipercolectividad y los soportes que, como, internet, nos permiten estar constantemente conectados los unos con los otros. Así podría resumirse el contenido de Es lo que es, la exposición con la que la Sala Canal de Isabel II de Madrid reconoce la trayectoria de Tanit Plana (Barcelona, 1975), una de las representantes más interesantes de una generación de fotógrafos españoles que -como David Jiménez, Juan Valbuena o Matías Costa- dio sus primeros pasos en el analógico para descubrir y abrirse a las virtudes de lo digital.

La muestra, comisariada por Moritz Neümuller, realiza un recorrido de casi dos décadas que van desde su uno de sus proyectos más personales, como Yayos (2001) o Violència aplicada (2001-2008), hasta su última serie, The Woods of Code (2018), que incluye además la instalación Aquí no hay nada que ver, dispérsense, realizada expresamente para esta exposición.

"En los proyectos elegidos se aprecian los cambios que la artista ha realizado en el uso de la imagen: desde una aproximación íntima y directa ha evolucionado hacia una práctica más discursiva, abierta e investigativa. Aunque claramente ha habido un perfeccionamiento en la forma de enfrentarse a los proyectos, sí que hay una constante en su trabajo como es el deseo de visibilizar lo invisible, que tiene muchas formas: lo que estuvo y ya no está; lo que está silenciado, muchas veces del ámbito cotidiano, o lo aparentemente intangible", explica Neümuller.

De esta manera, en la primera planta pueden contemplarse fotografías de su primera época vinculadas a asuntos personales y familiares como divorcios, abortos, la enfermedad o la muerte. Por ejemplo en Per siempre (2007) cuestiona la idea establecida de lo que debe ser una novia, y lo mismo ocurre con el tema de la concepción y el parto. Y de ahí, al duelo por la pérdida de sus abuelos con la serie Yayos (2002), por la que ganó el Premio Descubrimientos de PHotoEspaña.

Según ascendemos por las distintas plantas de la sala, el recorrido se vuelve cada vez más experimental. Así en Infrarrojo cercano, Plana se aproxima a Internet y a su necesidad de capturar con la cámara esa luz que codifica nuestros datos y los transmite por el mundo.

La búsqueda va mucho más allá y en Escala y fragmento (2017) intenta convertir en material algo totalmente inorgánico como un email que viaja de Barcelona a Los Ángeles. Lo mismo ocurre con The Woods of Code, un viaje a las tripas de la red, a través de los archivos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), donde estaba el primer laboratorio que desarrolló internet. La artista se convierte en una especie de arqueóloga de los inicios de Internet que cataloga los objetos que han hecho posible este mundo hiperconectado.

"Tanit documenta esa burocracia que forma parte de nuestra vida y la convierte en poesía. Es bello ver como esas ondas del ciberespacio se convierten en su caso en elementos naturales, esos lenguajes cifrados en bosques, esas ondas en aves porque como la propia artista dice 'ni todo lo que vuela es un ave ni todo lo que nos mira es un ojo', señalaba el Consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Jaime de los Santos, durante la presentación de la muestra.

Es lo que es puede visitarse hasta el 19 de mayo. La entrada es gratuita.

Un detalle de la exposición 'Es lo que es' de Tanit Plana. Fotografía de Guillermo Gumiel.

Un detalle de la exposición 'Es lo que es' de Tanit Plana. Fotografía de Guillermo Gumiel.