Maleta, viaje, viajar, vuelo
Maleta, viaje, viajar, vuelo CEDIDO POR TRES COM - Archivo

Cuando elegimos destino para viajar siempre viene a nuestra cabeza la duda: ¿playa o montaña? Pero, ¿por qué limitarnos a dos alternativas cuando existen gran cantidad de destinos que no incluyen ni sentarnos en la arena a tomar el sol ni pasear por paisajes nevados? Aquí tienes alternativas que no tienen nada que ver con la playa ni la montaña. Se trata de cinco escapadas de fin de semana que puedes permitirte para descubrir nuevas opciones sin salir de España antes de que llegue el verano.

1.- Bárdenas reales (Navarra)

Un lugar espectacular escondido entre Navarra y Aragón, en la depresión del Valle del Ebro. Se trata de una zona semi desértica cuyos suelos han sido erosionados por el agua y el viento a través de los años, esculpiendo formas sorprendentes en arcillas, yesos y areniscas, entre las que destacan los barrancos, las mesetas de estructura tabular y los cerros solitarios, llamados cabezos. Un lugar increíble para hacer fotográfias con un toque mágico y disfrutar de excursiones inolvidables. 

 2.- Monasterio de Piedra (Zaragoza, Aragón)

Con 800 años de historia a sus espaldas, esta construcción religiosa del císter, se ubica en el entorno del parque natural con el que comparte nombre. Además de viajar en el tiempo, el Parque natural del Monasterio de Piedra ofrece un paisaje sorprendente y un recorrido a través de una exuberante naturaleza. Un paseo que el visitante realiza acompañado del rumor de las cascadas y el cantar de las aves rapaces como sonido de fondo.

3.- El Valle de Ricote y Cieza (Murcia)

Con vestigios de la época islámica, el río Segura atraviesa el Valle de Ricote, enriqueciendo un paisaje trabajado por el hombre con campos de cultivos y árboles frutales. Estas plantas son las que que ayudana que este destino se convierta en un auténtico espectáculo en primavera. Este rincón tiene también un encanto especial para los amantes de los deportes de aventura.

4.- Valle del Jerte  (Cáceres, Extremadura)

Muy conocido y recomendado para viajar desde mediados de marzo hasta principios de abril por el inusual espectáculo que ofrecen sus almendros en flor. Sin duda, una escapada que merece la pena hacer una vez en la vida.  Además, la comarca esconde otros singulares encantos como sus gargantas, pozas y represas,  es decir las piscinas naturales en las que los visitantes pueden bañarse. 

5.- Parque Natural del Lago de Sanabria (Zamora, Castilla y León)

En primavera, los sauces florecen en el parque, decorando las orillas del lago y formando un increíble espectáculo que solo puede disfrutarse durante esta época del año. Desde la distancia, pueden verse las cumbres que le rodean, recortadas contra el cielo. Aunque el paisaje alrededor del lago es el principal atractivo, el parque ofrece muchas opciones para disfrutar del turismo activo y en familia.