París
La Torre Eiffel de París, iluminada y apagada por la Hora del Planeta. EFE

La Hora del Planeta nació hace más de una década en Sidney como gesto simbólico para llamar la atención sobre el problema del cambio climático. Un sencillo gesto que consiste en apagar las luces de hogares, negocios, edificios y monumentos emblemáticos durante una hora. Esta acción después articularía un creciente movimiento mundial por el Planeta.

Este 30 de marzo de 20.30 a 21.30 horas, desde la página web oficial de WWF, nos animan a apagar la luz por la naturaleza y unirnos al reto de la Hora del Planeta.

Ya forman parte del movimiento de defensa de la naturaleza miles de ciudades de 188 países que apagaron más de 17.000 monumentos y edificios icónicos, uniendo a ciudadanos, empresas, ayuntamientos e instituciones para, entre todos, cambiar el cambio climático.

"Dependemos de la naturaleza para vivir. No solo nos da el aire que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos, medicinas y el refugio que necesitamos, sino que sustenta el propio sistema económico mundial. Sin embargo, la destrucción de hábitats, el tráfico de especies, la contaminación y el cambio climático está provocando una degradación de la naturaleza sin precedentes", tal y como explica la organización independiente.

Por esta razón, este sábado 30 de marzo, animan a apagar la luz y, yendo más allá, a sumarnos a algunos retos que proponen por el bien de la naturaleza como el #RetoDíaSinCarne, #RetoDíaSinPlástico o el #RetoDíaSinEmisiones.