Ejemplar de mosquito tigre.
Ejemplar de mosquito tigre. GENA-Ecologistas en Acción/Archivo

Las autoridades sanitarias catalanas y los facultativos, tanto especializados en enfermedades tropicales como de atención primaria, están redoblando sus esfuerzos para evitar la propagación de más casos de dengue, Zika o chikungunya autóctono (declarados en pacientes que no han viajado a zonas de riesgo) en Cataluña. Estas arbovirosis las transmiten mosquitos tigre infectados.

Entre 2015 y 2018 se han confirmado 700 casos de estas dolencias en Cataluña: 371 de dengue; 183 de Zika y 146 de chikungunya. Todos en personas que habían estado en zonas endémicas. A parte, 116 mujeres gestantes y sus hijos han sido objeto de seguimiento por parte de las autoridades sanitarias catalanas en lo referente al virus del Zika. Pero en noviembre de 2018, se detectó el primer caso de dengue autóctono en Cataluña, tal y como informó la Conselleria de Salut.

El afectado era un paciente joven, residente en Badalona, que fue diagnosticado el 9 de noviembre tras presentar un cuadro "brusco" de dolor de cabeza, malestar general, fiebre alta y una erupción cutánea en la cara que se extendió por el tórax y las extremidades, y que no había viajado a países susceptibles de contraer dengue. Su evolución fue favorable pero abrió una vía de propagación autóctona de estas arbovirosis que sí que cuentan con importantes focos en el sur de Francia e Italia y, en general, en toda la zona Mediterránea.

El mosquito tigre se había extendido en 2018 a un total de 506 municipios catalanes, el 53%. Fueron 45 localidades más que en 2017, según datos que facilitó entonces Salut Pública.

Plataforma PICAT

L'Agència de Salut Pública de Catalunya (Aspcat) ha dado a conocer este martes entre expertos en estas dolencias un proyecto de investigación al que tendrán acceso autoridades sanitarias entre epidemiólogos, entomólogos y  virólogos, además de médicos asistenciales, bautizado como PICAT (Plataforma Integral per al Control d'Arbovirosis a Catalunya). Dicha plataforma informática valorará el riesgo de brotes epidémicos autóctonos en zonas concretas del territorio catalán. El proyecto incorpora la participación ciudadana que recopila la plataforma de detección de insectos Mosquito Alert y los datos recogidos por el proyecto de investigación Arbocat, desarrollado por el Institut de Salut Global de Barcelona (ISGlobal).

En la prevención de estos arbovirus, que en su mayoría presentan cuadros médicos leves (aunque en casos de brote se pueden dar complicaciones), se tienen en cuenta los principales factores que están incidiendo en la presencia actual del mosquito tigre en Cataluña. Uno de ellos, el cambio climático, que ha traído a estos insectos a un hábitat diferente al habitual, como ha recordado el secretario de Salut Pública, Joan Guix. También, la globalización que, con los viajes cada vez más frecuentes a lugares antes poco habituales, permite que viajeros se infecten por picaduras o fomentan que estos animales se trasladen de un lugar a otro alojados en vehículos.

El proyecto PICAT calcula la tasa de importación de estas enfermedades, la probabilidad de que una persona infectada llegue a Cataluña y qué posibilidad existe de que esta recaiga en un municipio determinado. Estas variables se han calculado para los 948 municipios catalanes y se tienen en cuenta en ellas factores socioeconómicos, ambientales y climáticos. No en vano, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera a estas tres dolencias como una de las 10 enfermedades emergentes que supondrán una mayor amenaza para la salud global en los próximos años.

Existen dos protocolos de control y respuesta ante virus transmitidos por mosquitos y garrapatas, el primero del año 2014 y revisado el año pasado. Estos se activan en la época de mayor actividad de los mosquitos, entre mayo y noviembre, aunque este año podría avanzarse a abril debido a las condiciones meteorológicas favorables de los últimos meses. Estos decálogos marcan que, ante la sospecha de un caso de Zika, dengue o chikungunya, se activa la vigilancia ambiental de los mosquitos en el área y se toman muestras en el domicilio del paciente.

"La formación profesional es fundamental para poder diagnosticar estos casos", según ha indicado el doctor de la Unidad de Medicina Tropical del Hospital Vall d'Hebron Israel Molina. El programa PICAT obligará a los facultativos de atención primaria a informar de cualquier sospecha sobre esta enfermedad entre sus pacientes.

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