Sabadell Influencer
‘Youtubers’ e ‘instagramers’ pueden hacer que uno de los productos de tu negocio se agoten en cuestión de minutos. ARCHIVO

No importa si hablan de moda, de restaurantes, de coches, de artículos para bebés o de recetas de cocina: los influencers -personas con gran presencia y seguimiento en redes sociales cuya influencia entre sus seguidores les convierte en grandes prescriptores de marcas o productos- han revolucionado el mundo del marketing y cada vez son más las empresas que recurren a ellos para promocionar sus servicios.

Su capacidad de crear opinión, la amplia red de contactos y la conversación que generan a través de las redes pueden aumentar la visibilidad de un negocio con más rapidez que cualquier otro tipo de campaña. Para dar con la persona adecuada que ayude a cumplir los objetivos deseados, se puede recurrir a herramientas y apps como Klout, Heepsy o Socialrank, que encuentran perfiles populares en Instagram; Iconosquare y Klear, de gran utilidad para Facebook; y Followerwonk o Twitter Counter, que hacen lo propio en la red del pajarito azul.

Eso sí, la popularidad no lo es todo a la hora de escoger un personaje relevante: hay que tener en cuenta si los valores que representa concuerdan con los de la marca y con la estrategia a desarrollar. Antes de esto, como en cualquier campaña de publicidad al uso, hay que establecer los objetivos que busca la marca y cómo su figura puede contribuir a su cumplimiento; tener en cuenta cómo son la mayoría de seguidores de ese influencer y ver si coinciden con el target al que se busca dirigirse la marca; así como respetar el estilo de sus redes sociales (si se le impone un contenido determinado perderá credibilidad).

¿Son realmente útiles?

Según el portal Influencer Marketing, el 92% de los consumidores confía en embajadores de marca ajenos a una compañía y tres de cada cuatro profesionales que acudieron a ellos registraron un incremento en sus ventas. Un buen ejemplo del éxito de estas figuras está en el mundo de la moda, pues son muy conocidos los casos en los que una influencer ha subido una foto luciendo una prenda de Zara u otra marca similar y esta se ha agotado en cuestión de horas.

Recurrir a ellos puede ser muy interesante para el lanzamiento de una marca, para promocionar un determinado producto o como invitados en la celebración de un evento, pues darán un impulso extra de difusión.

¿Micro o 'macro influencer'?

Dependiendo del objetivo que se quiera conseguir, se puede recurrir a diferentes tipos de influencers. Los micro influencers -que suelen tener entre 1.000 y 10.000 seguidores-, gozan de mucha credibilidad, pues interactúan mucho con su audiencia y suelen estar muy especializados en una temática concreta.

Los ‘macro influencers’, por su parte, superan los 100.000 seguidores y tienen un alcance mucho más amplio y masivo, aunque el nivel de interacción con los usuarios es menor debido a la elevada cifra.

Otra opción es recurrir a celebrities, personas que no se han hecho famosas a través de las redes sociales pero que también están presentes en las redes y gozan de la misma popularidad que los macro influencers.

En cualquier caso, cabe recordar que los influencers no dejan de ser un consumidor más y que no están dispuestos a promocionar algo que no encaje con su estilo de vida o que no represente sus valores.