Llamas todavía incontroladas y avivadas por un intenso viento seguían en la madrugada de este miércoles manteniendo en vilo a los municipios coruñeses de Dodro y Rianxo, amenazados desde que a última hora del lunes comenzara un incendio forestal que ha quemado más de 850 hectáreas y se ha aproximado a varios núcleos de población.

El viento y la poca humedad que se registra en Galicia estos días por la falta de lluvia están dificultando el control del fuego, en el que trabajaban dos técnicos, 28 agentes, 27 brigadas, 18 motobombas, cinco palas, siete helicópteros, cuatro aviones y un centenar de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias.

El conselleiro de Medio Rural de la Xunta, José González, indicó este martes que la mayoría de los veinte incendios registrados en Galicia son intencionados, si bien en este caso parece que ha sido un incidente en una torreta eléctrica el desencadenante de este voraz incendio forestal, explicaron a Efe fuentes de la investigación.

El vicepresidente, Alfonso Rueda, de hecho, apuntó a "un chispazo de un cable" de alta tensión como causa "bastante probable". Después, en declaraciones a TVG, insistió en que el hecho de que "pudiera ser una chispa que saltara" el motivo del fuego "no puede distraer" de que entre "el 90% y el 95%" de los incendios son provocados.

La Guardia Civil indaga las causas de este fuego con varios focos y no está previsto que se pueda controlar antes de que acabe el día debido al viento cambiante, una situación que mejorará desde primeras horas de este miércoles. El alcalde de Rianxo (A Coruña), Adolfo Muíños, detalló que prácticamente está ardiendo todo el terreno forestal del ayuntamiento, a excepción de la parroquia de Araño, y que existen varios focos activos que se propagan con gran virulencia.

Las parroquias más afectadas son las de Burés y Rianxiño, en las que las llamas han obligado a ejecutar labores urgentes de desbroce y cortafuegos, y las autoridades recomendaron a varios de los vecinos que abandonen las viviendas debido al denso humo.

Por el momento, la Xunta ha establecido el nivel de Situación 2 —el tercero de una escala de tres— como medida preventiva por la cercanía de las llamas al núcleo habitado de Meiquiz, en la parroquia rianxeira de Leiro, y evacuó por precaución a los alumnos del Instituto Félix Muriel de Rianxo en el lugar de Rianxiño y a los escolares de la unitaria de Rañó.

"Crucemos los dedos", dijo el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, porque las casas se han librado del fuego en Rianxo y se espera que así siga la situación. Por las llamas, se llegó a cortar al tráfico un tramo de la autovía del Barbanza, que ya está reabierto, aunque este martes por la noche se circulaba con dificultad, debido a la proximidad de la lumbre y al humo.

"Es normal que arda"

Pese a la voracidad de las llamas y al peligro que suponen, los vecinos de estos municipios consultados por Efe no se han mostrado tan sorprendidos, aunque el fuego se haya adelantado una estación.

"Es normal que arda tal y como está el monte", aseguró por ejemplo Manuel, propietario de una vivienda en Rianxo, situada una decena de metros detrás del instituto de educación secundaria Félix Muriel, que ha tenido que ser desalojado a causa del denso humo que cubría la zona en las horas centrales del día.

Los medios técnicos trabajan sin descanso en la creación de cortafuegos y en el desbroce de las parcelas más próximas a las casas, e intentan controlar un fuego que se ha avivado en una temporada en la que no se realizan las exhaustivas funciones preventivas propias de los meses de alta actividad incendiaria, con las plantillas de las brigadas contraincendios menos dotadas.

Controlados los fuegos en Lousame y Noia

Además del incendio en Dodro y Rianxo, se han podido controlar los fuegos en Lousame y Noia, que afectan a una superficie estimada de 78 hectáreas, y se ha extinguido el de As Pontes de García Rodríguez, en la parroquia de O Freixo, con 21,9 hectáreas calcinadas.

Este martes por la noche se declaró un nuevo incendio, en Ourense, en concreto en el lugar de Santigoso, al sur del municipio de O Barco de Valdeorras, y, media hora después, otro foco en ese mismo núcleo. De madrugada ya habían arrasado al menos veinte hectáreas.

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