Se trata de la segunda ocasión en que el presunto inductor, Pedro Luis N. A., se queda sin defensa, tras la renuncia previa del penalista Javier Beramendi. Ahora, según han informado fuentes del despacho jurídico a Europa Press, la renuncia se han producido por "discrepancias insalvables e incompatibles" con su cliente.

La muerte de Ardines por reiterados golpes en la cabeza ocurrió el 16 de agosto de 2018 en un camino en las inmediaciones de su domicilio en Belmonte de Prias, en Llanes.

Pedro Luis N.A. y los otros dos detenidos en Vizcaya ingresaron en prisión provisional sin fianza. Por su parte, el argelino que está en Suiza sigue en prisión provisional por robo con fuerza a la espera de que se produzca su extradición para ser procesado por este caso.

De los tres detenidos en relación por el asesinato del concejal Javier Ardines, solo quiso declarar de forma amplia el ciudadano argelino, que reconoció su participación activa, tanto en la preparación, como en la ejecución de lo encargado.

Por su parte, el intermediario se acogió a su derecho a no declarar, mientras que el presunto inductor hizo una intervención muy breve donde no reconoce ni el encargo ni su participación y no aceptó preguntas. Pruebas recabadas apuntan a que el encargo se llevó a cabo por una cuestión de celos debido a una relación entre Ardines y la prima de su mujer.

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