Relojes
Imágenes de unos relojes. GTRES

El Parlamento Europeo votará mañana martes la propuesta para acabar con el cambio de horario estacional a partir de marzo de 2021. De estaforma, la fecha marcada sería clave para mantener el horario de verano o sumarse a no hacerlo. Aquellos Estados miembros que prefieran quedarse en el horario de invierno ya no tendrían que cambiar sus relojes hasta octubre de 2021.

En el caso de España, "el 93% de los ciudadanos consultados por la Comisión Europea se ha mostrado a favor de mantener el horario de verano permanentemente", según señala el Parlamento en un comunicado. Tras la consulta, el Órgano ha pedido a todos los Estados de la Unión acuerdo entre ellos con el fin de que el Mercado Único no se vea perjudicado.

El 84% quiere horario de verano

La votación se llevará a cabo en respuesta a las iniciativas ciudadanas que llevaron a la Comisión a evaluar la conveniencia de mantener o no el cambio horario. Entre el 4 de julio y el 16 de agosto de 2018, la institución realizó una Consulta Pública que recibió 4,6 millones de respuestas en toda la UE.

El 84% de estas respuestas fueron favorables al cambio, por lo que en su conjunto se presentaron en forma de propuesta legislativa pendiente ahora de votación.

"En total, 3.800.000 respuestas de ciudadanos están a favor de abolir el cambio entre el horario estándar y el horario de verano", indica el informe de la consulta, frente a 741.191 ciudadanos (16%) que están a favor de mantener el sistema actual.

España continuará con el cambio

Así, Grecia y Chipre prefieren el cambio estacional, mientras que la ciudadanía de Finlandia, Polonia, España, Lituania y Hungría optan por permanecer siempre ante el ahora conocido como "horario de verano", una tradición que se remonta en la mayoría de Estados miembros a las dos guerras mundiales o a la crisis del petróleo de los años sesenta. 

"En 1996, se decidió poner fin a las divergencias horarias nacionales y todos los europeos adelantamos el reloj el último domingo de octubre", señala el comunicado, que añade que el objetivo de la norma europea "no era entonces el de armonizar los distintos horarios, sino acabar con los problemas derivados de una aplicación descoordinada de los cambios de hora a lo largo del año, algo que afectaba de lleno al sector del transporte y la logística".

Apoyados en esta cuestión, el Gobierno ha decidido dejar en el aire la suspención en España. El pasado viernes, tras el Consejo de Ministros, Isabel Celáa trasladó en rueda de prensa que no se plantean "cambio alguno".

"Nos hemos vuelto a emplazar a que esto vaya a estudio hasta 2021. Veremos si la nueva Presidencia de la UE lo acoge o si considera que esto no tiene la misma utilidad para seguir decidiendo", apuntó la Ministra de Educación y Formación Profesional y Portavoz del Gobierno.