El restaurante Fismuller, en Madrid
Imagen del restaurante Fismuller, en Madrid. ©CocinaFuturo

Pongamos que un grupo de personas poco o nada relacionadas con la gastronomía se suben a un escenario para hablar de gastronomía a través de política; psicología; música; género; modelos sostenibles o sociología. Y pongamos que no hay respuestas concretas. Es más, nadie las espera, todos son conscientes del papel de la gastronomía en un mundo cada vez más poblado y con cada vez menos recursos naturales. Hablamos de 'Dialogos de Cocina', un encuentro multidisciplinar en dónde en turnos de 30 minutos, expertos en materias ajenas a la gastronomía cuentan historias que al final, acaban teniendo un trasfondo gastronómico.

Lo que sí hubo fueron retos y tendencias que encontraremos este año cada vez que entremos en una web; abramos la puerta de la nevera o visitemos un restaurante.

Comer (sostenible) o no comer, esa es la cuestión

A sus 70 años, Carlo Petrini, gastrónomo, sociólogo y fundador del movimiento Slow Food sigue ofreciendo un discurso combativo y actual. "Los jóvenes hoy están enfadados. Greta Thunberg es una chica sueca de 16 años que se enfrentó a los políticos de Europa y del mundo el año pasado, les llamó criminales y les hizo responsables del desastre medioambiental. Se le han unido miles de jóvenes y este movimiento (fridays for future) no va a parar. Dentro de 10 años, esos jóvenes irán a vuestros restaurantes y os preguntarán qué hicisteis para defender la biodiversidad o para controlar los excedentes mientras ellos salían a las calles".

"Comemos likes, pero los likes no alimentan"

La psicoanalista y escritora venezolana Mariela Michelena alertó sobre el peligro de la dependencia a las redes, "Comemos likes, pero los likes no alimentan y además nunca son suficientes"; interpretó la relación de los jóvenes con la comida a través de las sensaciones de pecado y de salvación que provocan determinados alimentos y se asomó al mundo de los trastornos alimenticios: "Una persona anoréxica come noes, se manifiesta de una forma radical, desde un rigor en el que se juega la vida dando prioridad a la identidad por encima de todo, incluso de estar viva".

Adiós desperdicios, hola excedentes

Responsable de la la Ong Food for Soul, Cristina Reni dirige una red de refectorios que en Italia, Francia, Inglaterra y Brasil. Todo surgió en 2015 cuando, aprovechando la Exposición Internacional de Milán, el cocinero italiano Massimo Bottura quiso "salvar" la comida que se iba a desperdiciar allí cada día para ofrecerla a personas necesitadas. Contactó con los mejores cocineros del mundo, buscó y encontró un espacio en un antiguo teatro y durante 6 meses cada día uno de estos chefs ofreció comidas y cenas a una media de 100 personas.

Bye bye Whatsapp

Si les buscas, nos les encontrarás allí. Ángel León se lo quitó en 2015, Rodrigo de la Calle en 2016, no conocemos la fecha exacta en la que Eneko Atxa prescindió también de este sistema invasivo de comunicación y uno de los últimos en unirse a esta tendencia "saludable" es Ricard Camarena (en la imagen, su restaurante). "El año pasado pasé 2 días sin móvil y cuando lo volví a encender, tenía 450 mensajes y 2 llamadas perdidas. Chequeé las llamadas y antes de abrir la bandeja de mensajes, tuve un momento de lucidez, pensé en esos 450 mensajes de personas que si me necesitaran de verdad me hubieran llamado. Ese día borré la aplicación y desde entonces siento que tengo más tiempo para atender a mi gente".