España podría dejar de ser un país de camareros. El empleo del futuro será cualificado. Solo hay un problema: no hay suficientes jóvenes estudiando carreras como ingeniería, informática o matemáticas para cubrir esos 250.000 nuevos empleos. El 50% de los puestos se quedaría vacante.

Ya les ocurre a muchas empresas tecnológicas que tienen que recurrir al extranjero para poder cubrir sus plantillas. Son datos de un informe de ManpowerGroup.

El informe resalta también la importancia de la formación profesional dual, es decir, combinar los contenidos teóricos en centros educativos con formación práctica en empresas.

Para Manpower, es una buena manera de esquivar el divorcio que existe entre la universidad y el mundo laboral.