'Juego de Tronos'
Jon Nieve y Daenerys Targaryen en la serie 'Juego de tronos'. HBO

Juego de tronos ha cambiado la vida a sus protagonistas, pero el precio de la fama también acarrea consecuencias. Emilia Clarke y Kit Harington, dos de los actores más reconocidos en la actualidad por dar vida a Daenerys Targaryen y Jon Nieve en la popular serie de HBO, han desvelado recientemente sus problemas de salud durante estos años.

En el caso de Clarke, la actriz británica ha contado en un artículo escrito por ella misma en The New Yorker que mientras rodaba la serie sufrió dos aneurismas cerebrales, el primero de ellos en 2011, cuando ella tenía 24 años y acababa de terminar de rodar la primera temporada.

"Estaba aterrada. Aterrorizada por la atención, por un negocio que apenas entendía, por hacer honor a la confianza que los creadores de Juego de tronos habían puesto en mí. Me sentí, en todos los sentidos, expuesta", asegura.

Tras ser operada de su primer aneurisma, durante su recuperación, la actriz cuenta que le preguntaban por su nombre y no lo recordaba: "Soy una actriz, necesito recordar mis papeles. Y ahora no recuerdo ni mi propio nombre". "En mis peores momentos —prosigue Clarke— quise tirar la toalla. Pedí a los médicos que me dejaran morir. Mi trabajo, todos mis sueños, se basaban en el lenguaje, en la comunicación. Sin eso, estaba perdida", indica.

Tras ese primer aneurisma, Clarke recobró la vida que tenía y con ella, la serie. "Antes de empezar a rodar la segunda temporada, me sentía profundamente insegura de mí misma. A menudo estaba mareada, tan débil que pensé que me iba a morir. Recuerdo que durante una promoción en Londres bebía morfina entre las entrevistas. El dolor seguía ahí y sentía un cansancio como multiplicado por un millón".

El precio de la fama para Kit Harington

El caso de Kit Harington no fue mucho mejor: el destino de su personaje al final de la quinta temporada le empujó a recibir terapia debido al intenso acoso que sufrió y toda la presión mediática que vivió desde el principio de la serie.

"Mi periodo más oscuro fue cuando la trama pareció girar mucho sobre Jon, cuando murió y resucitó", cuenta en una entrevista a Variety. Harington ha recordado cómo vivió ese momento: "Cuando te conviertes en el máximo suspense de una serie de televisión a la altura como es este, el foco que se pone sobre ti es aterrador. Había gente que te gritaba por la calle, '¿estás muerto?'. Al mismo tiempo, debes tener esta apariencia. Toda tu neura, y yo soy tan neurótico como cualquier actor, aumenta a ese nivel de atención".

A pesar de la fama que adquirió gracias a su personaje, Harington lo recuerda de un modo diferente. "Debía sentirme como la persona más afortunada del mundo, cuando en realidad me sentía muy vulnerable. Fue el momento en que empecé a ir a terapia", ha confesado.