Rafael Hernando, número uno del PP al Senado por Almería.
Rafael Hernando, número uno del PP al Senado por Almería. PP

El líder del PP, Pablo Casado, ha decidido llevar al Senado como 'números uno' a veteranos dirigentes del PP como Rafael Hernando, Fernando Martínez-Maillo y Carlos Floriano, que en los últimos comicios habían liderado la lista al Congreso por Almería, Zamora y Cárceres, respectivamente.

Además, el presidente del Senado, Pío García-Escudero, volverá a ser candidato del PP a la Cámara Alta por Madrid en las elecciones generales del próximo 28 de abril, han confirmado fuentes de la dirección nacional. Su candidatura parecía en el aire en las últimas horas, según distintas voces del PP, pero finalmente ha sido confirmada su presencia en la lista.

La dirección nacional del PP ha desatado los nervios en el PP al dilatar los plazos para cerrar las listas al Congreso y al Senado. Los partidos disponen como fecha tope hasta el 25 de marzo para registrar sus candidaturas ante las Juntas Electorales.

A la espera de que el PP difunda el listado completo de los 'números uno' al Senado, hay pocas repeticiones en los cabeza de cartel con respecto a las últimas litas de Mariano Rajoy, de junio de 2016.

Aparte de García-Escudero, actual presidente del Senado, Casado prevé mantener también por Lugo a José Manuel Barreiro, portavoz del Grupo en el Senado con Mariano Rajoy y que fue sustituido por Ignacio Cosidó con la llegada de Casado, según fuentes del partido. Otros que repiten son Iñaki Oyarzábal (Álava), Paloma Sanz (Segovia) o Miguel Ángel Cortés (Valladolid).

A cambio, Casado sitúa en el Senado a dirigentes 'populares' de peso con la dirección anterior como Fernando Martínez-Maillo (será candidato por Zamora), Carlos Floriano (Cáceres) y Rafael Hernando (Almería), todos ellos hasta ahora en el Congreso.

Ser el número uno adquiere relevancia en esta ocasión. El sistema electoral hace que sólo dos partidos se repartan los cuatro escaños en disputa: el más votado se lleva tres y el segundo, se queda con el restante. En las últimas legislaturas, este 3+1 se lo han repartido el PP y el PSOE, a favor del primero en la inmensa mayoría de provincias. Está por ver si en las generales será el PSOE el ganador, lo que haría que sólo el número uno tenga asegurado el escaño pero no los siguientes.