Circular con el coche o la moto por Valencia se convertirá a partir de mañana en una auténtica carrera de obstáculos.

Un total de 420 calles quedarán cortadas por la instalación de 235 carpas, monumentos falleros y unas 300 zonas de actividades de las comisiones.

Ya hay 170 calles afectadas por los cortes, y llegarán a 420
A día de hoy, hay ya alrededor de 170 calles afectadas por otras tantas carpas, puesto quetenían permiso para empezar su instalación desde el viernes pasado. Sin embargo, el grueso de los cortes comenzará este jueves.

Así, hay ya un total de 29 líneas de la EMT desviadas (cinco de ellas nocturnas), además de la 5B, que ha quedado suprimida hasta el día 20 de marzo.

La zona azul será gratis

Las líneas afectadas son las siguientes: 2, 3, 4, 6, 7, 8, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 19, 29, 30, 31, 32, 35, 63, 70, 71, 72, 73, 81, N1, N4, N5, N6 y N7. Estos desvíos acabarán afectando a la práctica totalidad de líneas a medida que se vayan cortando calles. Toda la información con las líneas modificadas está actualizada en www.emtvalencia.es.

Por otra parte, a partir del sábado quedarán cortados al tráfico todos los accesos al centro histórico desde el cinturón formado por las calles Colón, Xàtiva, Guillem de Castro, Blanquerías, Conde de Trénor, Pintor López y General Palanca. Además, toda la zona ORA de la ciudad quedará liberada desde el sábado hasta el día 19 de marzo inclusive.

 

Las churrerías hacen su agosto

Con la llegada de las Fallas, los puestos de churros y buñuelos hacen su agosto. Si durante el año comprar una docena de estos productos cuesta 2,5 euros, ahora, por ese precio, sólo dan la mitad.

Es lo que sucede sobre todo en los 136 puestos que este año ha autorizado el Ayuntamiento para operar en la calle. Sin embargo, dependiendo de la zona, el bolsillo se puede resentir menos. Por ejemplo, en el mercado Central una de las churrerías vende la media docena a 2 euros.

El precio de los churros y el chocolate se dispara en Fallas
En la calle Xàtiva, hay cinco puestos y, en todos ellos, la media docena cuesta 2,50 euros, y el vaso de chocolate otros 2,50 euros. Mientras, en San Agustín o en Guillem de Castro, la media docena está a 3 euros.

Esta disparidad de precios se debe, como explicaron a 20 minutos algunas de las churrerías, a que « si estamos cerca unas de otras, tenemos todas el mismo precio para no quitarnos la clientela y si no, se pone el precio que consideramos que es justo».

Churrerías de siempre como Santa Catalina mantienen sus precios, el chocolate está a 3 euros y cuatro churros a 1, 5 euros.