Encarna Sánchez
La periodista Encarna Sánchez, en la década de los 80. GTRES

Si estás buscando piso en Madrid, te encantan los sucesos paranormales y Cuarto Milenio, no te pierdes un cotilleo (y tienes mucho dinero), es tu día de suerte. La casa de la célebre periodista Encarna Sánchez está a la venta por tres millones de euros.

Según publica Diez minutos, la vivienda, situada en La Moraleja, consta de 672 metros cuadrados y fue construida en 1988.  En la planta baja se disponen dos habitaciones, una cocina totalmente amueblada, un cuarto de baño y un aseo, un salón-comedor,  un despacho y la biblioteca donde la locutora preparaba sus polémicos programas.

En la noche del 5 de abril de 1996, Encarna Sánchez fallecía en una de las habitaciones de la segunda planta, que cuenta con tres habitaciones más tres cuartos de baño, donde dos de ellos son de tipo suite.

En el sótano, la periodista poseía una bodega de estilo rociero para cuando celebraba sus sonadas fiestas con la jet set del momento. Además, cuarto de jardinería, otro de instalaciones, la depuradora, un trastero, cuarto de baño, aseo, sauna-gimnasio, otro despacho y un closet.

La mansión la heredó Pilar Cebrián, más conocida por su nombre artístico, Clara Suñer. Era amiga íntima de Sánchez, trabajó muchos años en RNE y recibió la totalidad de sus bienes. En su momento se dijo que tal vez no era el único nombre que aparecía en la última voluntad y se hablaba de su querido ahijado, Sacha Gordillo.

Las leyendas de sus pasillos

Con motivo de está posible venta y que se cumplen en pocas semanas 23 años del fallecimiento a causa de un cáncer de la periodista, han vuelto a salir a la luz las leyendas sobre su casa, casi de película antigua, que se fraguaron en aquellas fiestas de alto copete.

Quizá la más célebre de estas leyendas es la que afirmaba la existencia de un pasadizo secreto, subterráneo, que Encarna Sánchez había mandado construir desde su casa a la casa de Isabel Pantoja en la misma urbanización.

Ni que decir tiene que es harto improbable que sea realidad, dado que ambas distan 12 kilómetros. La propia Sánchez se refería, con ironía, a la mera idea como "la obra faraónica" en sus tertulias y programas de radio.

En uno de los porches, ya semitapado, se encuentra el escudo del Real Madrid, recuerdo de su siguiente propietario. Se dijo que la cifra por la que Davor Suker compró la casa en su momento fue de 500 millones de pesetas.

El delantero croata salía por aquel entonces con Ana Obregón y un día se vio entrar a la actriz junto a la periodista Paloma Gómez Borrero y un sacerdote, el padre Pilón.

¿Los casó el clérigo en la intimidad con la escritora como testigo? No, algo aún más espeluznante. Tal y como relató Gómez Borrero, el cura jesuita experto en fenómenos paranormales bendijo la casa y comprobó que no hubiera fantasmas.

Puertas abiertas, puertas cerradas

Tras ellos, la casa pasó a una familia anónima, pero cuya sirvienta dejó su trabajo alegando que en dicha casa pasaban cosas extrañas, lo cual comenzó a ser la comidilla del barrio.

Cortes de luz y apagones casuales, cierre de ventanas y puertas sin cesar, quizá por corrientes de aire, sí, pero casi siempre se daba en los despachos en los que había trabajado Sánchez...

Sea como fuere, si hay alguien que ahora esté dispuesto a su compra y que no le den miedo las historias de fantasmas, esta es su gran oportunidad.