Grifo en un hogar de Cáceres
Grifo en un hogar de Cáceres EUROPA PRESS - Archivo

El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia ha reducido desde 2014 un 40% las roturas en las tuberías de abastecimiento, con un ahorro anual en costes de reparación de 1,1 millones de euros, mediante la gestión dinámica de la presión del agua en la red secundaria que gestiona en 70 municipios de Bizkaia a través de Udal Sareak

Además, se ha producido una reducción del 26% del agua "fugada" en reventones y se espera alargar en torno a 20 años la vida media útil de las canalizaciones.

Según han recordado sus responsables en un comunicado, el Consorcio vizcaíno puso en marcha en 2014 un proyecto para evaluar el funcionamiento de las tuberías de agua, al constatar "tasas elevadas de reventones incluso en puntos con canalizaciones relativamente nuevas".

"La conclusión más evidente es que la red se encontraba sobrepresionada y los resultados de gestionar esa presión y fijarla en niveles óptimos se han traducido en una reducción de la frecuencia de roturas -de 0,72 a 0,42 roturas por kilómetro y año-, una disminución del agua fugada en reventones de en torno a un 26%, y una ampliación prevista de la vida media de las tuberías de unos 20 años", han precisado.

Desde el Consorcio han explicado que el Código Técnico de Edificaciones establece una presión óptima en el hogar de 1,5 kg, para calderas y calentadores, pero en algunos puntos de la red secundaria de abastecimiento esa cifra se multiplica hasta por seis, con el consiguiente daño para el conjunto de la canalización, que "sufre una sobrepresión excesiva y se rompe con mayor frecuencia".

En función de la normativa vigente, han indicado, el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia debe garantizar el suministro de agua a las viviendas, pero no se establece una presión mínima, aunque se intenta garantizar lo que fija el CTE. Por ello, los edificios altos cuentan con equipos propios de presión para "satisfacer sus necesidades específicas sin poner en riesgo el buen funcionamiento de la red general".

Con una "gestión adecuada de las presiones", el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia ha registrado una media de 864 roturas menos al año, que han supuesto un ahorro anual en reparaciones por encima del millón de euros, a lo que se suman "las menores molestias generadas a la población por los cortes de agua necesarios para acometer esas reparaciones".

Del mismo modo, han destacado, con una presión por debajo de los 5 kilos, la vida útil de las tuberías pasa de 32 a 55 años. Además, el agua "fugada" en un reventón es proporcional a la presión, por lo que "una reducción de presión implica siempre una pérdida menor de agua en una hipotética rotura".

40 REDUCTORES

El proyecto de gestión dinámica de control de presiones se inició hace casi cinco años y se ha ido testando en diferentes orografías y núcleos de población con resultados "satisfactorios". En la actualidad, la entidad tiene 200 dispositivos de gestión de presión por todo el territorio histórico y colocará en los próximos meses 40 reductores de presión inteligentes y autónomos, con un presupuesto de 409.188 euros.

En palabras de los responsables del Consorcio, "son dispositivos inteligentes porque modifican la presión de la red en función de las necesidades de la población que varían según las franjas horarias del día y de la noche, y son autosuficientes, ya que incorporan una picoturbina para abastecer de energía al equipo".

El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia licitará este proyecto en las próximas semanas, con un plazo de ejecución de un año. El objeto del pliego de licitación pública es fijar las condiciones técnicas para el suministro de materiales, montaje, programación, pruebas y puesta en servicio de este nuevo sistema de registro y gestión dinámica de la presión del parque de reguladoras pilotadas de la red de abastecimiento con transmisión de los datos GSM/GPRS y mensajes SMS, y su visualización y control desde el Puesto de Control Central del Telemando de Udal Sareak.

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